Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘Emociones Atrapadas’ Category

mujer con alas2

Parece que la última entrada ha gustado así que seguimos compartiendo las cinco heridas que impiden ser uno mismo. En este caso le toca el turno a la herida de Abandono cuya máscara es dependiente.

Algunos me habéis preguntado así que os comento, SI hay forma de contribuir y apoyar económicamente este blog y su trabajo de difusión de herramientas de liberación emocional. Si lo que has leído te ha ayudado y sientes el apoyar este espacio con cualquier importe económico puedes hacerlo a través de la plataforma de pago seguro paypal. Puedes hacer clic aquí: apoyar este espacio, y añadir el importe con el que quieras ayudar. Cualquier importe será bienvenido. Si prefieres el método habitual de transferencia bancaria, házmelo saber y te envío la cuenta donde podrás hacer tu donativo. Muchas gracias a todos. <3 <3

2) ABANDONO (Máscara del dependiente)

Abandonar a alguien es apartarse de él, dejarlo, no desear tener que ver con él. Muchas personas confunden el rechazo con el abandono. Examinemos juntos la diferencia: si uno de los miembros de una pareja, por ejemplo, decide rechazar al otro, lo repele para no tenerle junto a sí; sin embargo, si decide abandonarlo, se aleja, para distanciarse temporal o definitivamente.

La herida que se vive en el caso del abandono se sitúa, además, en el plano del tener y el hacer, y no en el del ser, como sucede con la herida del rechazo.

Muchas personas que sufren la herida de abandono sufrieron de pequeñas una profunda falta de comunicación con el progenitor sel sexo opuesto. Para ellos, este progenitor era demasiado reservado, y aun cuando deseaban que se hiciera cargo de ellos, estaban convencidos de que no le interesaban.

De acuerdo con mis observaciones, la herida del abandono se vive con el progenitor del sexo opuesto. He observado que la personas que sufre de abandono también suele sufrir de rechazo. Al profundizar aún más en este estudio de caracteres, podrás comprobar que la mayoría de las personas tienen varias heridas, aunque no todas expresan el mismo grado de dolor.

Quienes sufren abandono consideran que no son queridos. Esta herida suele comenzar antes de los dos años de edad. La máscara que se crea el humano para intentar ocultar su herida es la del dependiente.

El dependiente cree que no puede lograr nada por sí mismo, y por tanto, tiene necesidad de alguien más como sustento. Su cuerpo refleja esta necesidad de apoyo. Es fácil ver en esta persona al niño pequeño que necesita ayuda.

Los ojos tristes y grandes también apuntan a la herida de abandono.

De los cinco tipos, el dependiente es el más propenso a convertirse en víctima. Existen grandes posibilidades de que uno de sus padres, o incluso ambos, también lo sean. Una víctima es una persona que crea todo tipo de problemas en su vida, pero especialmente problemas de salud para llamar la atención. Esto responde a las necesidades del dependiente, que cree que nunca recibe suficiente atención. Cuando parece desear llamar la atención por diversos medios, lo que está intentado en realidad es sentirse lo suficientemente importante como para recibir apoyo. Considera que si no logra llamar la atención de otra persona, no podrá contar con ella.

El dependiente es una persona que dramatiza mucho: el más mínimo incidente adquiere proporciones gigantescas. Al ver a una persona que se comporta como víctima, uno se preguntaría cómo se las arregla para ocasionarse tantos problemas. Sin embargo, el dependiente no considera que lo que vive sean problemas, ya que estas situaciones le aportan, antes bien, el beneficio de tener atención, lo que le evita sentirse abandonado. Para este tipo de persona, sentirse abandonada es más doloroso que vivir los múltiples problemas que atrae a su vida.

También he podido comprobar que a la víctima le suele gustar el papel de salvador. Por ejemplo, el dependiente cumple el papel de padre ante sus hermanos o intenta salvar de determinado dificultad a quien ama; estos son medios sutiles para recibir atención. Cuando el dependiente hace muchas cosas por otra persona, su objetivo es que lo halaguen, pues esto último lo hace sentirse importante. Pero esta actitud suele provocar malestares en la espalda, ya que carga sobre sí responsabilidades que no le corresponden.

El dependiente a menudo sufre altibajos. Durante algún tiempo se siente feliz y todo marcha bien, pero de pronto se siente malhumorado y triste. Incluso suele preguntarse por qué se siente así si no hay motivo aparente para ello. Si profundizara en el sentimiento, podría descubrir que es por temor a la soledad. Le suele constar tomar decisiones y antes de decidirse suele pedir la opinión o aprobación de los demás.

El dependiente puede parecer perezoso, aunque en realidad lo que ocurre es que no le agrada realizar actividades o trabajos físicos solo, pues necesita la presencia de otros para sentirse apoyado. Cuando hace algo por los demás, es con la intención de recibir afecto a cambio. Cuando recibe el afecto deseado al emprender una actividad agradable con alguien, el dependiente desea que dure. Y cuando la actividad termina, dirá: “Qué lástima que haya terminado”. Percibe el final de cualquier cosa agradable como un abandono.

La persona dependiente que actúa como víctima, sobretodo en el caso de las mujeres, tiene a tener una voz infantil y a hacer muchas preguntas. Esto se observa cuando pide ayuda, siempre con dificultad para aceptar una negativa y con tendencia a insistir. Cuanto más sufre cuando se le dice “no”, más se dispondrá a utilizar cualquier medio para obtener lo que desea, como la manipulación, el enfurecimiento, el chantaje…

El dependiente pide consejos aunque no necesariamente escucha lo que se le dice. A la larga hará lo que el mismo desea por que en realidad no está buscando ayuda sino apoyo.

La soledad es, efectivamente, el mayor temor del dependiente ya que está convencido de no poder soportarla. Está siempre alerta para realizar numerosas piruetas y ser amado; en una palabra, para que no lo abandonen. Está dispuesto a aguantar situaciones muy difíciles en lugar de ponerles fin.

La persona dependiente tiene una enorme capacidad para no ver el problema que vive en pareja. Prefiere creer que todo marcha bien porque tiene miedo a ser abandonada. Y cuando esto sucede sufre enormemente no lo esperaba.

El dependiente tiene problemas con la palabra “dejar” porque para él significa “abandonar”.

La tristeza es la emoción más intensa que experimenta el dependiente. Constantemente siente esta tristeza en lo más profundo de su ser sin que pueda comprender o explicar de dónde proviene; para no sentirla, busca la presencia de otros. Sin embargo, es capaz de irse al extremo opuesto; es decir, de alejarse o apartarse de la persona o la circunstancia que le causa tristeza o ese sentimiento de soledad. En momentos de crisis puede llegar a pensar en el suicidio. Habla de ello pero sin consumarlo ya que en el fondo lo que busca es apoyo. Teme a toda forma de autoridad y por este motivo es cálido con los demás al punto de forzar dicha actitud.

El dependiente suele utilizar las palabras “ausente” o “solo”. Llora fácilmente sobretodo cuando habla de sus problemas. Necesita la atención y presencia de otros, pero no es capaz de ver el número de ocasiones en que él no hizo por los demás lo que le pedían. A la persona dependiente también le resulta difícil no ser invitada a una reunión o a un encuentro, pese a que, lógicamente no habría ido. Experimenta entonces una gran tristeza, así como un sentimiento de abandono y de ser poco importante.

Cuando alguien muere, el dependiente vive un sentimiento de abandono.

Cuando el dependiente es capaz de detectar los problemas causados por su propia dependencia, experimenta en ese momento el deseo de ser independiente. Creerse independiente es una reacción muy común en las personas dependientes, quienes suelen decir a los demás hasta qué punto son independientes. Sin embargo, esto no hace más que acentuar y ocultar la herida del abandono, que no ha sanado.

En el plano sexual suele utilizar el sexo para apegarse a otra persona. De los cinco tipos, yo diría que la persona que teme ser abandonada es la que más gusta del sexo.

En el plano de la alimentación, el dependiente puede comer mucho sin subir de peso. Como su actitud interior general radica en nunca estar satisfecho, éste es también el mensaje que su cuerpo recibe cuando come, y su cuerpo reacciona no engordando. En el caso del dependiente la tendencia es a la bulimia.

En lo que se refiere a las enfermedades, el dependiente se distingue por haber sido un niño enfermizo, débil o endeble. Las siguientes son las diversas enfermedades que suelen padecer las personas que sufren la herida del abandono:

  • Asma, en el plano metafísico esta enfermedad indica que el que la padece acepta más de lo que debería.
  • Los problemas bronquiales son comunes ya que los bronquios guardan una relación metafísica con la familia.
  • Problemas de páncreas (hipoglucemia y diabetes)
  • Miopía, tiene relación con el miedo al futuro, a ver más allá, y a enfrentarlo solo.
  • Depresión pues no se sienten amados. Es una forma también de reclamar atención.
  • Migrañas porque se impide ser ella misma y bloquea su “yo soy”.
  • Enfermedades raras que exigen una atención especial o enfermedades llamadas incurables.

Si te identificas con la herida del abandono, te recuerdo que la desencadenó tu progenitor del sexo opuesto y que continuará apareciendo con cualquier otra persona del sexo opuesto con la que te encuentres.

“Mientras sigamos teniendo resentimiento hacia un progenitor (aun cuando sea inconscientemente), nuestras relaciones con todas las demás personas del mismo sexo que ese progenitor serán difíciles.”

Las mismas heridas se repiten de una a otra generación y así sucederá mientras no cese la rueda del karma, y con ello se aviven nuestras relaciones en el amor verdadero.

Recuerda que la causa principal de cualquier herida proviene de la incapacidad de la persona para perdonar lo que se ha hecho a sí misma o lo que ha hecho a los demás. Le es difícil perdonarse, ya que por lo general ella misma no desea que se le reproche. La herida del abandono es importante porque significa también que te has abandonado a ti mismo o que abandonas a los demás, las situaciones o los proyectos. Reprochamos a los otros todo lo que nos hacemos a nosotros mismos, así como lo que no deseamos ver. Esa es la razón por la que atraemos a nuestra vida a personas que nos muestran lo que hacemos a los demás o lo que nos hacemos a nosotros mismos.

Por todo ello es importante arreglar las cosas con nuestros padres, porque sólo así dejaremos de reproducir el mismo tipo de situación.

Las actitudes propias del dependiente se deben al temor a revivir la herida de abandono. Es casi imposible que una persona se reconozca en todos los aspectos mencionados. Cada una de las heridas tiene comportamientos y actitudes propias. Las formas de pensar, sentir, hablar y actuar correspondientes a cada herida indican una reacción a lo que sucede en su vida

Este capítulo tiene como finalidad ayudarte a tomar consciencia de la herida de rechazo. Si identificas esta herida en otros no intentes cambiarlos. Mejor utiliza lo que ahora conoces para ser más compasivo con ellos, para comprender mejor su actitud.

Características de la herida de abandono

Surgimiento de la herida: entre el primero y el tercer año de vida. Carencia de muestras de afecto o del tipo deseado.

Máscara: dependiente.

Progenitor: del sexo contrario.

Cuerpo: largo, delgado, sin tono muscular, piernas débiles, espalda encorvada, brazos en apariencia demasiado largos y pegados al cuerpo, zonas del cuerpo caídas o flácidas.

Ojos: grandes, tristes, con mirada que atrae.

Vocabulario: “ausente”, “solo”, “no soporto”, “devoro”, “no me sueltan”.

Carácter: víctima. Necesidad de presencia, atención y sobretodo apoyo. Dificultad para hacer o decidir cualquier cosa por sí mismo. Pide consejos sin seguirlos necesariamente. Voz infantil. Dificultad para aceptar un “no”. Tristeza, llanto fácil. Causa lástima. Una día está alegre y otro, triste. Se retrae físicamente de los demás. Mental. Le gusta tener espectadores. Busca la independencia. Le gusta el sexo.

Alimentación: buen apetito, bulimia, preferencia por alimentos blandos, come despacio.

Enfermedades posibles: lumbalgia, bronquitis, migrañas, hipoglucemia, agorafobia, diabetes, glándulas suprarrenales, miopía, histeria, depresión, enfermedades raras

*** Las cinco heridas que impiden ser uno mismo, Lise Bourbeau

Y para terminar hoy este entrada una película que habla del abandono y que espero que os guste. Es muy emotiva y llena de amor. Se titula: August Rush, El triunfo de un sueño. Os dejo el trailer de la película. Espero que os guste. :) <3

¡Feliz semana! ¡Sed felices! :) <3

***Recordaros que hacemos sesiones de liberación emocional, de liberación del cuerpo-dolor, también en los niños y adolescentes y que estos suelen reaccionar muy bien a esta herramienta.

***Recordaros que en mayo seguiremos de momento con nuestras promociones: Promoción Año Nuevo de Bienestar Emocional y Promoción de Liberación de El Muro del Corazón

Read Full Post »

400_1278331246_restingjjpeg

Hace unos días una persona que lee este blog me habló de un libro: “Las cinco heridas que impiden ser uno mismo” de Lise Bourbeau. No lo conocía pero me ha resultado interesante y he decidido compartirlo en este blog, así que escribiré cinco entradas sobre estas cinco heridas que son: rechazo, abandono, humillación, traición e injusticia. Espero que os resulte interesante. :)

Después de la alegría de ser él mismo en la primera etapa de su existencia, el niño conoce el dolor de no tener el derecho de serlo, que es la segunda. Llega enseguida el período de crisis, de rebeldía, que es la tercera. Con objeto de reducir el dolor, el niño se resigna y termina por crearse una nueva personalidad para transformarse en lo que los demás quieren que sea. Algunas persona permanecen estancadas en la tercera etapa durante toda su vida, es decir, reaccionan continuamente, están enojados o en permanente situación de crisis. En la tercera y cuarta etapa es cuando creamos numerosas máscaras (nuevas personalidades) que sirven para protegerse del sufrimiento que vivimos en el transcurso de la segunda. Estas nuevas personalidades o “defensas” son cinco, y corresponden también a cinco grandes heridas fundamentales que vive el ser humano. Estas heridas son según van apareciendo en el transcurso de la vida: rechazo, abandono, humillación, traición e injusticia.

La importancia de la máscara se crea en función de la profundidad de la herida; una máscara representa a un tipo de persona con un carácter que le es propio, ya que según la máscara creada se desarrollan determinadas creencias que influyen en la actitud interior y en el comportamiento de la persona. Cuanto más profunda sea la herida, con más frecuencia sufrirás, y esto te obligará a llevar puesta tu máscara más a menudo.

Solo nos ponemos la máscara cuando deseamos protegernos. Cada una de las heridas se corresponde con una máscara.

HERIDA                                                      MÁSCARA

Rechazo                                                     Huidizo

Abandono                                                  Dependiente

Humillación                                               Masoquista (emocional/mental)

Traición                                                     Controlador

Injusticia                                                    Rígido

1) RECHAZO (Máscara del huidizo)

Para muchas personas resulta difícil distinguir entre rechazar y abandonar. Abandonar a alguien quiere decir distanciarse de esa persona por algo o por alguien más, mientras que rechazar a alguien significa rehusarla, no desear tenerla cerca o no desear tenerla en la vida. Quien rechaza utiliza la expresión “No quiero”, mientras que quien abandona recurre al “No puedo”.

Es rechazo es una herida muy profunda, ya que quien la sufre se siente rechazado en su interior y, sobretodo, siente rechazo con respecto a su derecho de existir. De las cinco heridas esta es la que primero se manifiesta. El alma que regresa a la Tierra con la finalidad de reparar esta herida vive el rechazo desde el nacimiento, y para muchos está presente desde antes de nacer.

Desde el instante en el que el bebé comienza a sentirse rechazado, empieza a crear la máscara de huida. Esto puede empezar en el útero materno. La primera reacción de la persona que se siente rechazada es huir. Si un niño se siente rechazado vivirá con frecuencia en un mundo imaginario; por ello será un niño que no causará problemas ni hará ruido. Este niño se divierte solo en un mundo imaginario y se construye castillos en el aire. Es también un niño que inventa diferentes formas de huir de casa.

La persona huidiza prefiere no apegarse a las cosas materiales, pues estas le impedirían huir a sus anchas. Se pregunta que hace en este mundo y le resulta difícil creer que aquí podría ser feliz. Le resulta atractivo todo aquello relacionado con la espiritualidad y el mundo intelectual.

Su desapego por las cosas materiales conlleva ciertas dificultades en su vida sexual, pues puede llegar a pensar que la sexualidad interfiere con la espiritualidad. A las personas huidizas les resulta difícil pensar que necesitan la sexualidad como cualquier otro ser humano; muchas veces incurren en situaciones en las que son objeto de rechazo sexual por parte de su pareja o ellas mismas evitan su sexualidad.

La herida de rechazo radica en el progenitor del mismo sexo.

El progenitor del mismo sexo desempeña la función de enseñarnos a amar, a amarnos y a darnos amor. El progenitor del sexo opuesto nos enseña a dejarnos amar y a recibir amor.

La persona huidiza se anula, se infravalora; debido a todo ello, necesita a toda costa ser perfecto y obtener reconocimiento ante sus propios ojos y ante los demás. Otra palabra recurrente de las persona huidiza es “nada“: “Se que no valgo nada, que los demás son más interesantes que yo”, “Poco importa lo que haga, no vale para nada”, “Haz lo que quieras, a mi no me importa para nada”. La palabra “inexistente” también forma parte de la persona huidiza. Otra palabra común es “desaparecer”.

La personas huidiza prefiere la soledad, pues si recibe mucha atención teme no saber qué hacer. En familia y en cualquier otro grupo, desaparece. En general los niños huidizos tienen pocos amigos en la escuela, y lo mismo ocurrirá más adelante cuando trabaje. Se le considera solitario y se le deja solo. Cuanto más te aislas, más invisible parece volverse; de esta forma entra en un círculo vicioso: se coloca su máscara de huidizo para no sufrir cuando se siente rechazado y se aleja de la gente de tal manera que se vuelve imperceptible. Cada vez se encuentra más solo y cada vez se da a sí mismo más motivos para sentirse rechazado. La persona huidiza por lo general habla poco.

La persona huidiza suele padecer problemas cutáneos, para evitar que los demás la toquen; al ser la piel un órgano de contacto, su aspecto puede ser atractivo o repugnante. Esta herida de rechazo hace que la persona que la padece crea que si habita sólo en su propio mundo, no tendrá que sufrir más el rechazo de los demás ni el rechazo de sí misma. Por eso, cuando se encuentra en un grupo, prefiere no participar y eclipsarse, ocultarse tras su caparazón.

Como ya mencioné, la persona huidiza no se siente aceptada ni acogida por el progenitor del mismo sexo, lo que no supone necesariamente que éste lo haya rechazado, sino que es él mismo el que se siente rechazado. Quien sufre rechazo busca incesantemente el amor del progenitor de su mismo sexo, y en ocasiones proyecta la búsqueda hacia otras personas del mismo sexo también. No se percibe como completo porque no ha conquistado el amor del progenitor en cuestión, y es muy sensible al mínimo comentario que proceda de él; se siente fácilmente rechazado. Con el tiempo, puede volverse rencoroso, y en ocasiones llegar al odio, porque su sufrimiento es verdaderamente intenso. Recuerda que odiar exige mucho amor. Un gran amor que se vive con desilusión se transforma en odio.

Si te ves con la herida de rechazo, es muy importante aceptar que, aun si tu progenitor realmente te rechaza, es tu herida que no ha sanado la que en realidad atrae hacia ti a este tipo de progenitor y este tipo de situaciones. Si continúas creyendo que todo lo que te sucede es culpa de los demás, nunca podrás sanar esta herida. A raíz de tu reacción hacia tus padres, te sientes fácilmente rechazado por las personas de tu mismo sexo y temes rechazar a las personas del sexo opuesto.

Cuanto más se rechaza la persona huidiza a sí misma, mayor temor tendrá de que lo rechacen los demás. Incluso le es dificil creer que alguien más pueda elegirlo como amigo, como pareja, o que las personas realmente puedan amarle. Por consiguiente el huidizo vive en la ambivalencia. Cuando es elegido, no lo puede creer y se rechaza a sí mismo, y en ocasiones llega incluso a sabotear la relación. Sin embargo, cuando no es elegido, se siente rechazado por los otros. Es un círculo vicioso.

No es raro que el huidizo diga o piense que sus palabras carecen de valor. Cuando alguien le quita la palabra su reacción es pensar que ocurrió porque no es importante y se calla.

Otra característica del huidizo es la de buscar la perfección en todo lo que hace, ya que considera que si comete algún error será juzgado por ello. Para él, ser juzgado equivale a ser rechazado. Como no cree en la perfección de su ser, lo compensa intentando alcanzar la perfección en todo lo que hace. Por desgracia, confunde el “ser” con el “hacer”.

El pánico es el mayor temor del huidizo. Tan pronto piensa que puede sentir pánico en una situación, su primera reacción será salvarse, ocultarse o huir. Prefiere desaparecer porque sabe que en el momento en que entre en estado de pánico se paralizará. También imagina que al huir evitará una desgracia.

Nuestro ego hace lo posible para que no percibamos nuestras heridas. ¿Por qué? Porque inconscientemente le hemos ordenado que lo haga. Es tal nuestro miedo a revivir el dolor asociado a cada herida, que por cualquier medio evitamos confesarnos a nosotros mismos que si vivimos el rechazo es precisamente porque nosotros mismos nos rechazamos.

Quienes nos rechazan están en nuestra vida para mostrarnos hasta qué punto nos rechazamos a nosotros mismos.

Es interesante observar que nuestras heridas también afectan a la manera en que nos alimentamos. Entre los tipos mencionados, el huidizo es el que más predisposición tiene a sufrir anorexia. Esta es su forma de intentar desaparecer. Cuando siente mucho temor, el huidizo prefiere lo azucarado.

Nuestras heridas nos impiden ser nosotros mismos, pues crean un bloqueo y acaban por provocarnos enfermedades; cada tipo de personalidad atrae enfermedades y malestares específicos en función de su actitud interior. Algunos de los que pueden manifestarse en la persona huidiza son:

  • Sufre frecuentemente diarreas, ya que rechaza los alimentos.
  • Puede padecer arritmias
  • Cáncer al no admitir su resentimiento ante el progenitor de su mismo sexo
  • Problemas respiratorios, alergias
  • Sufrir desmayos
  • Agorafobia
  • Depresión

Si has reconocido en ti la herida de rechazo, es más que probable que tu progenitor de tu mismo sexo, a su vez, se haya sentido rechazado por su propio progenitor del mismo sexo. Además, es muy posible también que se sienta rechazado por ti.

Recuerda que el origen de cualquier herida proviene de la incapacidad de perdonar lo que nos hacemos o lo que los demás nos ha  hecho. Por lo general, nos resulta difícil perdonarnos porque somos incapaces de comprender por qué tenemos resentimientos.

La vergüenza es otra forma de tomar conciencia de que nos rechazamos o rechazamos a otros; en efecto, vivimos un sentimiento de vergüenza cuando queremos ocultanos u ocultar un comportamiento.

Los comportamientos propios del huidizo son dictados por el temor a revivir la herida de rechazo. Sin embargo, es probable que te reconozcas en algunas conductas y no en todas las que he descrito.

Este capítulo tiene como finalidad ayudarte a tomar consciencia de la herida de rechazo. Si identificas esta herida en otros no intentes cambiarlos. Mejor utiliza lo que ahora conoces para ser más compasivo con ellos, para comprender mejor su actitud.

Características de la herida de rechazo:

Surgimiento de la herida: de la concepción al primer año de vida. No sentir el derecho a existir.

Máscara: de huida.

Progenitor: del mismo sexo.

Cuerpo: contraído, angosto, delgado o fragmentado.

Ojos: pequeños, atemorizados o con la impresión de llevar un antifaz (ojeras).

Vocabulario: “nulo”, “nulidad”, “nada”, “inexistente”, “desaparecer”.

Carácter: desapego a lo material, perfeccionista, intelectual. Pasa por las fases de gran amor a fases de odio profundo. No cree en su derecho a existir. Tiene dificultades sexuales. Se cree inexistente, carente de valor. Procura la soledad. Se contrae. Tiene la capacidad de hacerse invisible. Busca diferentes medios para huir. Se deslinda del mundo. Se siente incomprendido. Tiene dificultades para dejar vivir a su niño interno.

Mayor temor: pánico.

Alimentación:pérdida de apetito por las emociones o el temor. Ingiere porciones pequeñas. Para huir, consume azúcar, alcohol o drogas. Tiene predisposición a la anorexia.

Enfermedades posibles: cutáneas, diarrea, arritmia, cáncer, problemas respiratorios, alergia, vómitos, desmayos, estado de coma, hipoglucemia, diabetes, depresión suicida, psicosis.

*** Las cinco heridas que impiden ser uno mismo, Lise Bourbeau

Bueno, esta entrada se ha alargado un poco pero espero que os haya resultado interesante. ¿Os reconocéis en esta máscara? En la siguiente entrada seguiremos con la segunda herida: abandono.

Estoy estudiando de que manera podría trabajar esto desde el Código de la Emoción. Os mantendré informados. :) ;)

Ya para terminar hoy quiero compartir una series de películas que te ayudarán a ampliar tu mente. Las puedes ver en este link: 6 películas que ampliarán tu mente y te harán cuestionarte la realidad y la vida.

¡Feliz semana! ¡Sed felices! :) <3

***Recordaros que hacemos sesiones de liberación emocional, de liberación del cuerpo-dolor, también en los niños y adolescentes y que estos suelen reaccionar muy bien a esta herramienta.

***Recordaros que en mayo seguiremos de momento con nuestras promociones: Promoción Año Nuevo de Bienestar Emocional y Promoción de Liberación de El Muro del Corazón

Read Full Post »

247401_334312081_corazones-solidarios-def4_H010837_L

La Beca de Bienestar Emocional del mes de mayo ya ha sido concedida. Puedes apuntarte ya para la Beca de junio. ¡Suerte! :) <3

Hola a todos. El objeto de esta entrada es volver a lanzar una propuesta que puede ser de tu agrado. Me encanta lo que hago y soy consciente del impacto que esta herramienta ha tenido no solo en mi misma sino en muchos de mis clientes. Creo que estamos en un momento es el que soltar lastre es una prioridad para poder avanzar ligeros de equipaje y esta herramienta es fantástica para ello.

Sé que hay personas que podrían beneficiarse de este trabajo pero sus condiciones personales, profesionales y/o económicas se lo impiden en este momento. Esta es la razón de que me haya decidido a lanzar las “Becas de Bienestar Emocional”. Tachannnnn :o

A partir de ahora todos los meses habrá 1 beca entre todas aquellas personas que quieran llevar a cabo este trabajo pero que sus condiciones no les permitan acceder a las sesiones pagadas. Las condiciones de las becas son las siguientes:

  • 3 sesiones gratuitas de El Código de la Emoción vía mail centradas en aquello que sea prioritario para las personas en este momento. Es decir lo que su “SER” decida que es prioritario para ellas en este momento. Las sesiones se llevarán a cabo a distancia a razón de una a la semana durante las últimas tres semanas del mes.
  • Estas sesiones no aplican a la liberación de El Muro del Corazón salvo que su liberación salga prioritaria.
  • Cada persona que acceda a una beca solo podrá beneficiarse en una ocasión, Es decir si sales beneficiada en el mes de mayo no podrás optar a más becas. Si no sales beneficiada un mes, se mantendrá la base de datos y podrás salir beneficiada otro mes.
  • Pueden optar a las becas cualquier persona de España o de fuera de España dado que las sesiones se llevarán a cabo a distancia sin cita telefónica o previa y todo el contacto se llevará a cabo vía mail.
  • Los requisitos son simplemente querer trabajar con esta herramienta y no poder acceder a las sesiones pagadas (sé que esto es muy subjetivo pero confío en el buen hacer de las personas que vayan a solicitarlo y en mi SER que elegirá a aquellas personas que más lo precisen en este momento)
  • Cada mes la beca se elegirá entre todas las personas que las hayan solicitado ese mes o en meses anteriores y no se hayan beneficiado de este trabajo todavía. No seré yo la que elija sino que testaré quienes son las que más lo necesitan en este momento. Me comunicaré con ellas durante la primera semana del mes para explicarles la dinámica. Si no recibes una respuesta es que no has sido agraciada esta vez pero podrás optar en próximas ocasiones.

Bueno, que lío de requisitos. ;) Vamos, resumiendo, que si quieres participar o conoces a alguien que podría beneficiarse de este regalo lo único que tienes que hacer es enviarme un correo a ipieracode(arroba)gmail.com (no valdrán los comentarios en esta entrada) con tus datos: Nombre, Apellidos, Edad, Ciudad y País de residencia, teléfono de contacto (sólo si estás en España) y cuál es la razón de que quieras hacer este trabajo, e indicando en el Asunto”: “Becas de Bienestar Emocional”. Para poder participar necesito que me envíes todos los datos que aparecen arriba indicados.

Contestaré a todos los correos que reciba. Luego cada mes habrá 1 Beca de Bienestar Emocional por lo que puedes apuntarte en cualquier momento. Las Becas se comunicarán el segundo lunes de cada mes a la persona que se haya visto beneficiada por la misma ese mes. El resto permanecerán en una base de datos durante seis meses, desde que se hayan inscrito en esta promoción, por lo que tienes varias oportunidades de salir agraciado. ;)

A partir de ahora en la columna de la derecha habrá un apartado donde podrás ver toda la información de las Becas de Bienestar Emocional haciendo click en la imagen que aparece. 

Muchas gracias a todos por vuestra fidelidad a este espacio y vuestro cariño y aportaciones a esta página. <3

Un abrazo,

Read Full Post »

iceberg2

Desde hace ya algo más de un año en las sesiones de liberación no solo identificamos y liberamos las emociones atrapadas relacionadas con nuestros bloqueos o desequilibrios, sino que también liberamos los “patrones de comportamiento” subconscientes que están en el origen de dichos bloqueos. Estos patrones de comportamiento o “programas” suelen ser aprendidos de nuestros padres cuando somos niños y luego interiorizados y manifestados en nuestra vida, de ahí el dicho de “eres como tu madre“, o “eres como tu padre“. ;)

Hay momentos en nuestra vida en los cuales como consecuencia de nuestras vivencias, y más específicamente, como resultado de la interpretación o el significado que le damos a dichas vivencias interiorizamos algo como: “no te puedes fiar de nadie“, “solo cuentas contigo mismo“, “nadie me quiere“, “no merezco ser feliz“, etc. Esto es un “programa“. Luego en nuestra vida lo que hacemos es mirar las situaciones a través de estos filtros que distorsionan la realidad y nos muestran aquello que queremos ver (basado en lo que creemos es verdad para nosotros). Por ejemplo si tengo un programa de “desilusión“, miraré a los demás y sus actuaciones a través de este prisma y estaré atento a ver cuando me desilusionan sin darme cuenta de que en el fondo la “des-ilusión” no es más que el resultado de haberme apegado a una “ilusión”, por ejemplo que “los demás deberían hacerme feliz“, “deberían hacer lo que yo quiero“, “deberían hacer tal o no deberían hacer cual, para yo sentirme bien“. Sin darme cuenta de que en el fondo son mis expectativas de lo que los demás deben o no deben hacer los causantes de mi malestar, no la actuación de dichas personas. No me doy cuenta de que la “des-ilusión” es una elección basada en el miedo. Es una percepción errónea basada en el miedo, y que siempre que me dejo llevar por el miedo sufro, no debido a la situación que yo considero responsable de mi sentir, sino debido a mi elección del miedo y por lo tanto mi rechazo a mi verdadera naturaleza que es amor, comprensión, compasión y confianza. No me puedo sentir bien si rechazo a mi Ser. Observar estos patrones de comportamiento y darme cuanta de que en el fondo no son lo que yo soy, sino un programa de conflicto en mi mente, es fundamental para recuperar mi bienestar emocional. Darme cuenta de que si no me siento bien con mi “interpretación” de lo que estoy viendo o de mi experiencia vital, eso no puede venir de mi Ser. Y que siempre hay otra opción. Lo que pienso, mi interpretación, no es más que un punto de vista, una opción, no un hecho. Así que como dice Un Curso de Milagros es bueno recordar que “Podría ver paz en lugar de esto (miedo, desilusión, desconfianza, ira, ect.)” puesto que la paz es una opción que siempre está disponible. Solo tengo que elegirla y dejar ir mi interpretación, basada en el miedo, y mi deseo de tener razón para experimentar la paz que siempre está presente. <3

Si quieres experimentar una sesión de liberación emocional y de patrones de comportamiento durante el mes de mayo seguimos con nuestras promociones. Tienes toda la información en el apartado de sesiones de este blog. Al llevarse a cabo a distancia no importa donde te encuentres ni el tiempo disponible que tengas. Es sencillo y efectivo. :)

El texto seleccionado hoy habla de como identificar esas creencias subconscientes que se encuentran en el origen de situaciones que se repiten en nuestra vida una y otra vez.

Nuestras creencias positivas pocas veces suponen un problema. La gente no suele quejarse de un exceso de alegría, o de que se sienten abrumados porque les pasan demasiadas cosas buenas en la vida. Son las pautas negativas las que nos causan problemas. O, tal vez, de manera más precisa es nuestra percepción de dichas pautas como negativas la que puede convertirse en la raíz de nuestros mayores sufrimientos. Las experiencias que hacen que la gente se quede estancada casi siempre hunden sus raíces en las que consideramos como creencias negativas que adquirimos al comienzo de la vida. Y precisamente por el hecho de que son subconscientes, nos resulta difícil verlas en nosotros.

Si podemos reconocer las pautas que tenemos impresas en las personas, situaciones y relaciones de nuestra vida, tendremos una buena idea de nuestras creencias subconscientes en las que tienen su origen.   

Por este motivo invito a los participantes de mis cursos a completar un cuestionario que les pide que identifiquen las características de sus cuidadores cuando eran niños, especialmente aquellos rasgos que consideran negativos. El propósito de esta primera parte del ejercicio es identificar las impresiones y creencias subconscientes que nos formamos de estas características (negativas) cuando éramos niños, más que como las vemos ahora, después de todas las experiencias de nuestra vida adulta. El proceso es rápido, simple y eficaz.

Si quieres entender las creencias subconscientes que pueden estar actuando en tu vida actual, rellena la información de la forma que se dan en los encabezamientos. Como he mencionado, es en las cualidades negativas donde solemos encontrar pistas de nuestras pautas inconscientes más problemáticas. Por eso empezamos el ejercicio recordando cómo las veíamos en nuestros cuidadores masculinos y femeninos.  

– Hombre (+): Haz una lista de las características positivas (+) de tus cuidadores hombres. Puede tratarse de cualquier persona, como padres (biológicos o adoptivos), hermanos, otros parientes o amigos de la familia. Independientemente de quienes sean, esta pregunta hace referencia a las personas que cuidaron de ti durante tus años formativos, aproximadamente hasta los 15 años.

– Hombre (-): Haz una lista de las características negativas (-) de los mismos cuidadores.

– Mujer (+): Haz una lista de las características positivas (+) de tus cuidadores mujeres. Puede tratarse de cualquier persona, como madres (biológicos o adoptivos), hermanas, otros parientes o amigos de la familia. Independientemente de quienes sean, esta pregunta hace referencia a las personas que cuidaron de ti durante tus años formativos, aproximadamente hasta los 15 años.

– Mujer (-): Haz una lista de las características negativas (-) de los mismos cuidadores.

Nota: recuerda que has de basar tu lista en tu manera de contemplarlos con la inocencia de un niño.

Una pista que te resultará útil: usa palabras sueltas, adjetivos concisos o frases breves.

Una muestra de los términos que salen al hacer este ejercicio nos confirma que las palabras empleadas para describir a nuestros cuidadores son casi idénticas: Distante, Juzgador, Frío, Controlador, Celoso, Temeroso, Inalcanzable, Estricto, Deshonesto, Crítico, Injusto, Exigente.

A veces podríamos pesar que todos venimos de la misma familia. ;)

Una vez has contestado a las preguntas anteriores, vamos a contestar a la siguiente pregunta: ¿Qué es lo que más querías y necesitabas de tus cuidadores? Aunque hay una míriada de cosas que podrían haber mejorado nuestra vida, aquí nos preguntamos qué queríamos verdaderamente de nuestros cuidadores. Con frases sueltas o frases simples, haz una lista de las cosas que para ti era más importante recibir de tus cuidadores. En esta ocasión, cuando respondas, hazlo desde la perspectiva de tu vida actual, desde tu perspectiva adulta.

A continuación, rellenamos la siguiente pregunta. Su propósito es identificar cualquier frustración recurrente que recuerdes de tu infancia. Pueden ser tan grandes o pequeñas como las recuerdes, y pueden ir desde no ser escuchado o abrazado hasta desear reconocimiento por tus logros. De niños somos muy creativos, y generalmente encontramos el modo de conseguir lo que necesitamos de una manera u otra. Después de anotar cada frustración infantil, describe que hiciste con ella. ¿Cómo superaste los obstáculos que se presentaban para conseguir lo que necesitabas? Puede tratarse de temas simples, como por ejemplo: “Me saltaba las reglas“, “Me retiraba del mundo“, “Encontraba otra persona en que apoyarme“.

1.- ¿Cuales han sido tus frustraciones de niño?

2.- ¿Cómo abordaste tus frustraciones?

Como en los caso anteriores en la medida en la que puedas responde con palabras sueltas o frases breves, y así será más fácil trabajar con las respuestas.

La última parte del ejercicio destinado a descubrir tus creencias inconscientes consiste en completar el esquema simple que se propone seguidamente, usando las palabras sueltas o frases breves que has utilizado en los diferentes pasos. Mientras lo haces, por favor recuerda que no hay absolutos. En la vida, las cosas raras veces están tan definidas que puedas decir “esto es absolutamente así” o “esto es definitivamente lo que ocurrió”. Aquí estás buscando temas y pautas subconscientes que podrías estar repitiendo en tu vida actual.

Para descubrirlas por ti mismo, completa las declaraciones siguientes en otra hoja de papel o en tu diario.

Declaración 1: A veces atraigo gente a mi vida que son (acaba la frase con las palabras de la primera pregunta, las características negativas de tus cuidadores) ___________________________

Declaración 2: Yo quiero que sean (acaba la frase con las palabras de la primera pregunta, las características positivas de tus cuidadores) __________________________________________________

Declaración 3: ….para poder tener (acaba con las palabras que escribiste como respuesta a la pregunta: ¿Qué es lo que más querías y necesitabas de tus cuidadores?) _____________________________________

Declaración 4: A veces me impido conseguir esto haciendo (acaba con las palabras de la respuesta a la pregunta: ¿Cómo abordaste tus frustraciones?) ___________________________________

No te sorprendas si ves que algunas pautas de tu biografía empiezan a destacar incluso antes de completar el cuadro.

En cuanto empezamos a identificar nuestras pautas, parece que todo lo demás encaja en su lugar. Lo que sigue es una muestra del aspecto que podría tener un cuadro completo:

Declaración 1: A veces atraigo personas a mi vida que son iracundas, inalcanzables, críticas.

Declaración 2: Quiero que sean amorosas, comprensivas, complacientes.

Declaración 3: …para poder tener amor y compañía.

Declaración 4: A veces me impido conseguir esto retirándome del mundo, saltándome las normas.

Este simple ejercicio es una herramienta eficaz para ayudarte a detectar tus verdaderas creencias, que se derivan de tus recuerdos, percepciones, juicios y deseos. Respondiendo honestamente a cada una de estas preguntas podrás ensamblar los elementos de tus creencias subconscientes, que pueden arrojar nueva luz sobre las experiencias que has atraído a tu vida.

Como he mencionado antes, en el tema de las creencias subconscientes no hay absolutos. Este ejercicio sólo está diseñado para proponerte una directriz e identificar pautas generales. Esto es lo que te dice la información extraída del ejercicio:

– La declaración 1 te ayuda a reconocer que a veces atraes a tu vida, o que has atraído en el pasado, a personas con las características que menos te gustaban de tus ciudadores infantiles. Aunque no sea una elección consciente hallar este tipo de individuos, tampoco es una coincidencia. Dado que percibiste estas cualidades como negativas cuando eras niño y tuviste una fuerte aversión a ellas, pusiste una “carga” emocional sobre ellas. Tu disgusto hacia la cualidad negativa (como sentirse criticado o ignorado) se convierte en el imán que la atrae a tu vida adulta. Por supuesto, a veces estas características están eclipsadas por otras, que son tus preferidas y hacia las que te sientes atraído de manera positiva. Esto es habitual en las relaciones de pareja y en las amistades, donde al principio tendemos a ver únicamente los atributos favorables que queremos ver. La atracción inicial del romance o la confianza nos lleva a una relación que acabará activando nuestras aversiones más intensas y profundas.

Ésta puede ser la razón por la que no deja de ser habitual que, en el calor de una discusión, comparemos a nuestro amigo o a nuestra pareja con nuestra madre, padre u otro cuidador de la infancia. Honestamente sentimos que es así porque nuestras relaciones adultas reflejan todas las respuestas de nuestros cuidadores ante el mundo. A nivel subconsciente podemos desarrollar la creencia de que las personas con “malas” cualidades son malas personas.

–  La declaración 2: te ayuda a ver que las cosas que a menudo esperas de los demás son las cualidades que consideraste buenas o positivas en tus primeros cuidadores. De modo que no puede sorprendernos que las expresiones de amor, cuidado y cariño que buscamos en nuestras relaciones más íntimas sean las que percibimos como positivas al comienzo de nuestra vida. Entonces fueron beneficiosas para nosotros, y aún seguimos viéndolas así en la vida adulta. Creemos que son buenas y que quienes las poseen son buenas personas.

– La declaración 3: te hace consciente de las cosas que más quieres y necesitas en la vida desde el punto de vista de un niño. En último término, la respuesta a esta pregunta indica que aunque ahora seas adulto, sigues buscando, esencialmente las mismas cosas que buscaste en tu juventud, aunque ahora tratas de encontrarlas de maneras más adultas y sofisticadas.

– La declaración 4: es la principal razón para realizar este ejercicio (aunque las declaraciones 1, 2 y 3 sean interesantes y puedan arrojar luz sobre las pautas de tu vida). Sugiere que subconscientemente podrías estar cortocircuitando la gran alegría y los logros de tu vida al intentar satisfacer tus necesidades usando versiones actualizadas de las técnicas que aprendiste de niño. Somos criaturas de hábitos. Cuando encontramos algo que funciona, tendemos a quedarnos con ello. Esto puede ser saludable si ese “algo” es un proceso que afirma y honra la vida. Pero puede ser insano y destruir nuestros sueños más queridos si nos deshonra a nosotros mismos o a otras personas, y es una manera retorcida de superar los obstáculos de la vida para conseguir lo que queremos y necesitamos.

~~Texto extraído de “La curación espontánea de las creencias“. Gregg Braden

Y para terminar esta entrada un documental, La Matriz de la Vida, que espero os resulte interesante. :)

¡Feliz semana! ¡Sed felices! :) <3

***Recordaros que hacemos sesiones de liberación emocional, de liberación del cuerpo-dolor, también en los niños y adolescentes y que estos suelen reaccionar muy bien a esta herramienta.

***Recordaros que en mayo seguiremos de momento con nuestras promociones: Promoción Año Nuevo de Bienestar Emocional y Promoción de Liberación de El Muro del Corazón

Read Full Post »

comer-rezar-amar-1

Fotograma de la película: Come, Reza, Ama

He visto que en el corazón de todos los seres humanos con los que he hablado hay un mandato que les lleva a buscar la verdadera felicidad, la verdadera realización. A veces este deseo es más fuerte que el instinto de supervivencia. Como sabéis por propia experiencia, la búsqueda de la felicidad puede seguir muchos caminos, y cuando se trata del camino del instinto puede tomar forma de búsqueda de placer, de comodidad, de seguridad o de una posición destacada dentro del rebaño humano.

Generalmente, cuando hemos alcanzado cierto grado de éxito en términos de placer, comodidad, seguridad y posición, reconocemos que nada de ello satisface este mandato más profundo, esta honda llamada a la verdadera felicidad. Podemos tener momentos de hermosa revelación y, ciertamente, momentos de placer; sin embargo, en general, existe en nosotros siempre un miedo subyacente a no poder encontrar la paz permanente y la verdadera felicidad. O puede suceder también que el miedo a perder la paz y la felicidad por fin alcanzadas haga que nos tensemos y contraigamos al aferrarnos a ellas de forma sistemática. Y es que solemos tender a desconfiar de la posibilidad de alcanzar la paz y la felicidad permanentes.

A veces, en una vida bendecida, surge la llamada a la búsqueda espiritual, la búsqueda de Dios, la búsqueda de la verdad. Reconocemos que lo habitual es “no hacer caso de esa llamada”. Pero si le prestamos atención dejamos a un lado nuestra “existencia mundana” y nos orientamos hacia la vida espiritual.

Por desgracia, el condicionamiento que habitualmente dirigió la vida mundana intenta dirigir también la búsqueda espiritual, y entonces se convierte en una búsqueda del placer espiritual, de la comodidad espiritual, del conocimiento espiritual o de la seguridad espiritual. Es probable que antes o después también te sientas desilusionado con esa búsqueda. Es evidente que encuentras placer en ella, que a veces tienes experiencias extáticas. Te encuentras seguro cuando sientes que Dios o la verdad están presentes, y reconfortado cuando te percibes sostenido por esa presencia. Pero mientras no reconozcas que nunca has estado separado de eso, seguirás moviéndote para encontrarlo, para encontrar a Dios, pues crees o esperas que Dios te dé la felicidad. Esta creencia o esperanza se fundamenta en una imagen de Dios muy infantil, en la idea de que Dios es alguna cosa, alguna fuerza, algún lugar que puede ofrecerte placer, comodidad y seguridad eternos.

He descubierto que, en realidad, es imposible encontrar la felicidad. Mientras trates de encontrar la felicidad “en alguna parte” no mirarás en el lugar donde está. Mientras busques para encontrar a Dios en otra parte pasarás por alto la verdad esencial de Dios, que es omnipresencia. Cuando buscas la felicidad en algún otro lugar estás pasando por alto tu verdadera naturaleza, que es felicidad. Te estarás pasando por alto a ti mismo.

Me gustaría invitarte y retarte a que dejes de pasarte por alto a ti mismo, a que te aquietes simple, radical y absolutamente: pon a un lado, al menos momentáneamente, todas tus ideas respecto a Dios, respecto a la verdad, respecto a donde estás. Deja de mirar afuera. Deja de buscar. Simplemente sé. No estoy hablando de estar en un estado de estupor o de entrar en trance, sino de penetrar profundamente en el silencio de tu corazón, donde la omnipresencia puede manifestarse y revelarse como tu verdadera naturaleza. Lo que pido es que te quedes quieto en la pura presencia. No que la crees, ni siquiera que la invites; simplemente que reconozcas lo que siempre está aquí, quien tú siempre eres, el espacio donde Dios siempre está.

En este momento, detén toda búsqueda. Tanto si buscas la paz y la felicidad en una relación, un trabajo mejor o incluso en la paz mundial, detente completamente por un momento. No hay nada equivocado en esos empeños, pero si participas en ellos para conseguir paz o felicidad, estás pasando por alto la base de paz que ya está aquí. Cuando descubres esta base de paz, cualquier iniciativa en la que participes estará informada por tu descubrimiento. Entonces llevarás tus descubrimientos al mundo, a la política, a todas tus relaciones de la manera más natural.

Este descubrimiento tiene infinitas y complejas ramificaciones, pero su esencia es muy simple. Si detienes toda actividad, aunque sólo sea por un instante, aunque sólo sea por una décima de segundo, y simplemente te quedas completamente aquietado, reconocerás la enorme amplitud de tu ser, que ya es feliz y está en paz consigo mismo. <3

Habitualmente, debido a nuestro condicionamiento, desestimamos de inmediato esta base de paz diciéndonos: “Sí, pero ¿qué pasa con mi vida? Tengo responsabilidades. Tengo que mantenerme ocupado. Lo absoluto no se relaciona con mi mundo, con mi existencia”. Estos pensamientos condicionados refuerzan aún más el condicionamiento futuro. Pero si te concedes un momento para reconocer la paz que ya está viva dentro de ti, tendrás la opción de confiar en ella en todas tus empresas, en todas tus relaciones, en todas las circunstancias de tu vida. Eso no quiere decir que tu vida vaya a quedar completamente libre de conflictos, desafíos, dolor o sufrimiento. Significa que reconocerás un santuario donde tu verdad personal está presente, donde la verdad de Dios está presente, independientemente de las circunstancias físicas, emocionales y mentales de tu vida.

Ésta es una invitación a entrar en el núcleo de tu ser.

“La puerta de entrada al santuario está dentro de ti” Rumi

***Texto extraido del libro “Un diamante en tu bolsillo” de Gangaji.

Hay una frase en una de mis películas favoritas, “Bajo el sol de la Toscana“, que habla de esto, cuando detenemos la búsqueda y nos rendimos a este instante aquello que hemos estado buscando, nos alcanza. Dice así: “Cuando era niña me pasaba horas buscando mariquitas, pero un día me rendí y me quedé dormida en la hierba. Al despertarme, las tenía por todo el cuerpo.” :) <3

La foto que abre esta entrada seguro que ya la has reconocido, se trata de Julia Roberts en la película “Come, Reza, Ama“. Este fin de semana ha tenido la oportunidad de volver a ver este viaje de descubrimiento de la autora Elisabteh Gilbert en busca de la felicidad a través de tres destinos que a mi particularmente no me importaría nada emular: Italia (Roma), India y Bali. Si no la has visto, te la recomiendo, y mucho mejor el libro del mismo título. :)

Me gustaría agradecer a todos aquellos que se han acercado a esta herramienta su fidelidad, y darla a conocer a todos aquellos que todavía no se han atrevido a dar el paso. Por esa razón de momento seguimos manteniendo nuestras promociones: “Promoción 50% de descuento en primera sesión“; “Promoción Bienestar Emocional“; y “Promoción Liberación del Muro del Corazón“. Puedes ver todas las modalidades en el apartado de sesiones de este blog. Gracias. :)

Y para terminar una canción: “Pure Imagination” en dos versiones diferentes. La primera a cargo de Adan Levine, de Maroon 5, y la segunda en la voz de Josh Groban. A ver cual os gusta más. ;)


¡Feliz semana! ¡Sed felices! :) <3

***Recordaros que hacemos sesiones de liberación emocional, de liberación del cuerpo-dolor, también en los niños y adolescentes y que estos suelen reaccionar muy bien a esta herramienta.

***Recordaros que en abril seguiremos de momento con nuestras promociones: Promoción Año Nuevo de Bienestar Emocional y Promoción de Liberación de El Muro del Corazón.

 

Read Full Post »

?????????????????

Solemos pensar que el despertar es un proceso que nos “ganamos” después de esfuerzo y tiempo, sin embargo testimonios como el de Yolande nos recuerdan que el despertar es un instante en que el silencio toma el lugar de nuestras historias y nos reconocemos en esa ligereza que todo lo abarca. Hace un tiempo compartí en facebook la entrevista que le hicieron en La Vanguardia. Podéis leer la entrevista en este enlace, merece la pena: Entrevista La Vanguardia

Un día de verano del 2003, Yolande Duran-Serrano estando en casa, absorta en sus actividades cotidianas, con la mente, como siempre, llena de pensamientos mundanos, sintió cómo de repente el silencio alcanzó su mente. “¿Cómo es que nunca noté esto antes?” se preguntó. En un abrir y cerrar de ojos sus pensamientos se trasladaron a un segundo plano de conciencia, mientras el silencio inefable se presentó en un primer plano. Allí, rápidamente se empezó a establecer como un espacio de paz que pronto se iba a apoderar de su vida.

*Extracto reproducido con permiso del libro, Silence Heals, publicado en 2012 por Non-Duality Press.

En mi final está mi principio: He vuelto a casa. Sin rumbo, avanzaré, sostenida por esta ligereza, guida por este silencio—este silencio que se manifiesta a través de su presencia, a través de su ausencia. — Yolande

El silencio sana

Ocurrió en agosto del 2003. Este día había empezado como cualquier otro día de verano. Mi hijo había salido. Yo estaba en casa sola, con mis quehaceres. Y de repente, noté un silencio en mi mente. Era algo extraño… ¿a dónde habían ido mis pensamientos? Había un espacio, un intervalo entre mis pensamientos, el cual hacía que parecían estar en un segundo plano, como si ya no me pertenecieran, o al menos como si ya no me controlaran. Sentí una ligereza, un bienestar. Sentí una sintonía y una conexión conmigo misma que nunca había sentido antes. Conectada a algo que no podía explicar, al que tampoco podía poner palabras: un silencio …

Me pregunté qué me había ocurrido. Y entonces empecé a darme cuenta. Sentí como si mi modo de funcionamiento interno hubiese cambiado. De repente—como si me hubiese alcanzado un rayo—algo se me había venido encima y, de improviso, se había apoderado de mí. Esta cosa que las palabras no pueden describir se había adueñado de todo, sin que la hubiese visto venir.

En este momento, fue el silencio lo que más me impactó, pero en los días siguientes, me di cuenta de que ya no experimentaba las cosas tal como lo hacía antes. Las miles de trivialidades que solían irritarme cada día—una puerta golpeando, las llaves que desaparecen justo cuando estás a punto de salir, cualquier preocupación, todos los pequeños detalles que siempre solían sacarme de quicio sin que siquiera me diera cuenta de ello —ya no me molestaba nada de todo esto. Si me daba cuenta de que la puerta no estaba bien cerrada o que mis llaves no se encontraban en mi bolsillo, iba a cerrar la puerta, empezaba a buscar mis llaves, sin el más mínimo comentario, sea verbalizado o interiorizado. Las cosas eran lo que eran. Sin embargo, mi manera de percibirlas, de reaccionar ante ellas, había cambiado. El silencio, la tranquilidad, me habían invadido completamente, permitiéndome ver la situación sencillamente tal como era. <3

Al principio, lo guardé para mí, lo observe desde muy adentro, preguntándome qué demonios podía ser. Ya que acababa de cumplir cuarenta años, me dije a mí misma, ¡Hala! ¡Es increíble esto de tener cuarenta! ¡Por fin me siento en sintonía conmigo misma! Me siento tan ligera, tan bien.

Eso es lo que me dije a mi misma al principio. Pero cuando empecé a hablar de ello con la gente que me rodeaba, me di cuenta de que aunque habían cumplido los cuarenta, no se sentían así, como yo. No veían las cosas como yo las veía.

Todos mis amigos eran racionales, incluso materialistas. Al igual que yo, estaban todos ocupados en su vida diaria. Nunca se habían planteado cuestiones metafísicas ni habían abierto un libro “espiritual”, o leído acerca de desarrollo personal… y yo tampoco. Me conocían como a una persona inquieta. Apenas había llegado a un sitio y ya tenía ganas de estar en otro. Y ahora me veían relajada, tranquila y serena. Pero no sabían nada más sobre lo que yo estaba experimentando… y yo tampoco.

Eso fue cuando empecé a preguntarme acerca de lo que ocurre en el mundo invisible, acerca de lo que ocurre dentro de uno mismo. Empecé a investigar, a ir a librerías, buscando libros que pudieran explicar, aunque fuera una pincelada, sobre lo que estaba experimentando.

Al principio, pretendía entender. A medida que fue pasando el tiempo, dejé de intentar entender. Cuanto más tiempo pasaba, más permitía que esta cosa se apoderase de mí, contenta de observar y descubrir todo lo que estaba sucediendo, algo cada vez más intenso, más vivo, más claro. Al cabo de dos meses, el accidente tuvo lugar.

Era a finales de octubre, cuando estaba fuera en un viaje de negocios en el Norte de Francia. Mi móvil se había quedado silencioso – por falta de cobertura. Y entonces, de repente estaba conectada a una red, y vi todos estos mensajes que me esperaban. Vaya, pensé, seguro que algo ha pasado. Marqué un número y al otro lado de la línea, mi mejor amiga con voz temblorosa me dijo: “Tu hijo… en la carretera…. un accidente…. se ha ido.

En un primer momento, no me lo creí: “un accidente,” era lo único que podía entender. Por lo demás: Es imposible, me dije a mi misma. ¡Se equivocó! Y conduje, conduje hasta el lugar donde habíamos quedado, la casa de mi hermana. No pensé, sólo conduje. En un momento dado vino el pensamiento: Si es cierto, mi vida está acabada. Pero este pensamiento no duró mucho. Se derrumbó dentro de la misma tranquilidad en la que había estado viviendo estas últimas semanas.

Cuando llegué a casa de mi hermana, todos estaban allí esperándome—mi familia, mis amigos, todos—así que supe que era verdad. Todo el mundo se me acercó para contarme la tragedia. Sentí como un alivio, y me dejé ir. La situación era la que era. Nada de lagrimas, nada de crisis. Subí a mi habitación donde había tranquilidad. Vi como mis amigos y mi familia, preocupados, venían a ver cómo estaba. Vi como intentaban hablar conmigo, como intentaban descubrir como lo llevaba. De hecho, estaba totalmente tranquila.

Las horas pasaron. Todo seguía igual. Vi que la gente se atareaba con cosas, pero en lo más profundo de mí no había ni agitación ni rebelión. Ni el más mínimo estallido, ningún grito agonizante de: ¡No es posible! No tenía que haber pasado. Yo no sentía el dolor, ese dolor que todo el mundo pensaba que debería sentir. Vi que el dolor no es causado por la situación. Al menos, no en mi caso, no cuando hay este silencio; la situación no me puede causar ningún dolor porque el dolor no puede coexistir con el silencio.

No podía ponerme en el papel, así que me quedé tal cual—tranquila. No saltaba de alegría, obviamente, pero tampoco me derrumbé. Estaba en una especie de espacio neutro. Mis amigos cercanos, pensando que estaba devastada, dijeron, “No le ha llegado todavía”. Pero no era eso. Había entendido perfectamente lo que había pasado, pero la percepción que predominaba era todavía el silencio en mi mente, y esto me permitía permanecer tranquila.

Dejé pasar las semanas, una tras de otra, rodeada de agitación y malestar. Hubo el funeral, las condolencias, la ausencia; pero lo experimenté todo desde una tranquilidad interna que nunca cesó. Tenía que admitir lo que era obvio, que algo muy dentro de mí me permitía pasar por todo aquello en paz. Era increíble y sin embargo era cierto.

Después una sensación intensa de asombro me sobrecogió en lo más profundo, y me dejé llevar por ello, cada vez más, cada vez más profundo. Después de un tiempo, era tan placentero que dejé que se apoderase totalmente de mí. Y cuanto más tiempo pasaba, más lo sentía en lo más profundo de mí, como fuerte, suave y cariñoso…, y todo lo que uno puede imaginar sobre lo inimaginable.

Los que me rodeaban pensaban que era insensible. Estaban esperando el momento en el que, por fin, me iba a dar cuenta de lo que había pasado e iba a entrar en un duelo manifiesto. ¡Pero estaba totalmente consciente, sabía lo que había pasado! Vi cómo venían momentos de tristeza y vi como se iban. Las emociones estaban presentes a veces, pero no me podía agarrar a ninguna de ellas, así que seguían con su camino.

Viéndome desde fuera, alguien podía pensar que estaba paralizada, que no sentía nada; pero desde dentro todo lo que iba experimentando era muy intenso. No estaba muerta en absoluto. Habían momentos de tristeza, momentos de agotamiento, pero fluían a través de mi. El Silencio, este espacio desconocido, estaba siempre presente. Y cuanto más iba pasando el tiempo, más me abandonaba a esta cosa que se había despertado dentro de mí y que se había apoderado de todo. Me enamoré locamente de ello. Todo lo demás se quedó en un segundo plano.

¿Qué es eso invisible, esta cosa inefable, que se revela como la fuente del silencio? No es fácil expresarlo con palabras. Se manifiesta como una intensidad, una fuerza, una dulzura y, sin embargo, al mismo tiempo toda esta manifestación ya está en un segundo plano. Esta cosa es anterior a la manifestación. Es anterior a todo lo que pensaba que era. Anterior a todo lo que creía que era la realidad, tanto fuera como dentro de mí.

Hubo una época en que la realidad que vivía consistía en un estado de vigilia, un estado de sueño y un estado de sueño profundo; así como para un individuo que experimentaba estos tres estados. De repente, esta cosa dio un paso por delante de todo eso. Es lo que ilumina estos tres mundos, que son: la vigilia, el sueño y el dormir. Se apoderó de estos tres estados y de sus contenidos. Se apoderó de todo para que los contenidos de la vida pudieran replegarse en un segundo plano. Existe antes de todo lo que yo creía que era. Incluso antes de todo lo que veo, siento y pienso en el momento presente. Es como si un vidente estuviera dentro de mí. Esta mirada interna observa que esta cosa es, a la vez, mucho más fuerte y mucho más dulce que cualquier otra cosa que pudiera existir, que se pudiera pensar o imaginar. Una vez la reconocí, vi lo cómoda que estaba con ello; me abandoné totalmente a ello.

Ahora, ya no existo como un individuo como antes. Esta persona llegó a su final. Ahora esta cosa, este silencio, me guía. Es como si el individuo, el ego, hubiera dejado de reconstruirse en cada momento. La experiencia es tan fuerte que ocupa el lugar de lo que mis ojos y mis otros sentidos intentan decirme. Los ojos que ven, los oídos que oyen, la piel que siente, ya no se usan para definir la realidad, puesto que a nivel profundo, esta cosa aparece antes de cualquier otra cosa en cada momento. Aparece antes de cualquier fenómeno y es anterior a cualquier experiencia que fabricaba mi existencia en el pasado. Todos los fenómenos están vistos ahora desde esta cosa porque ahora está en un primer plano y, todo lo que veo, oigo o siento, sea lo que sea, está en un segundo plano.

No hay nada más que el ahora. El momento anterior, el momento después, no son más que ideas abstractas. Este silencio, esta presencia constante, me impide permanecer en la mente, en el pasado o en el futuro; me lleva simultáneamente a vivir el momento presente. Hace que este momento tan intenso me haga sentir constantemente, profundamente viva—viva como nunca antes— incluso si estoy enferma, cansada o incómoda. Lo cual refuerza la idea de que no hay nada aparte de este momento, porque, sencillamente, no hay sitio para nada más.

Me he enamorado de este silencio, del momento presente, o, más precisamente, de lo que precede el momento presente. Me he enamorado de esta cosa que hace posible vivir de una manera tranquila y dulce. Esta presencia que ve, que permite ver sin la necesidad de que haya un yo. ¿Cómo uno podría no enamorarse locamente de eso?

©Yolande Duran-Seranno y Laurence Vidal, 2012

Puedes leer más información sobre Yolande y sus encuentros en su página web.

Hoy para terminar una recomendación y un vídeo de esos que a mí particularmente me emocionan. La recomendación en la película de “El nuevo exótico Hotel Marigold“, una película amable, de esas que se ven con una sonrisa y nos dejan con buen sabor de boca. Una invitación a vivir. :) ;)

Y un vídeo de los que me gustan, donde unos desconocidos se abren al amor en menos de una hora. Toca emocionarse. <3

Es especialmente difícil mirar a otro ser humano a los ojo durante cualquier período de tiempo sin empezar a enamorarse. Es por eso por lo que las personas desvían la mirada unas de otras rápidamente. No se atreven a mirarse directamente a los ojos por mucho tiempo. El amor que seguirá les abrumará. Sin embargo, es porque no saben qué hacer con ese amor aquello por lo que se abruman.

En el momento en que te entregues al amor y lo dejes guiarte exactamente a donde tu alma quiere ir, no tendrás ninguna dificultad. Toda la lucha cesará entonces y conocerás la Unidad.

Neale Donald Walsh

¡Feliz semana! ¡Sed felices! :) <3

***Recordaros que hacemos sesiones de liberación emocional, de liberación del cuerpo-dolor, también en los niños y adolescentes y que estos suelen reaccionar muy bien a esta herramienta.

***Recordaros que en abril seguiremos de momento con nuestras promociones: Promoción Año Nuevo de Bienestar Emocional y Promoción de Liberación de El Muro del Corazón.

Read Full Post »

niños alasFotografía: Gregory Colbert

“La recuperación (el acto de encubrir el asunto reprimido que nuestra experiencia vital está intentado sacar a la luz) lleva siempre a una vida de silenciosa desesperación, mientras que el “descubrimiento” (el acto de asumir los asuntos reprimidos que emergen como material en bruto para el crecimiento emocional) lleva siempre a la vida.” ~Michael Brown

¿Qué se puede hacer cuando una catástrofe como la del avión de Germanwings ocurre? ¿Cual es nuestra responsabilidad en sucesos de esta magnitud? Cuando me hago esta pregunta siempre escucho la misma respuesta: Responsabilizarte de tu propia experiencia. ¿Qué siento cuando algo tan inesperado sucede? ¿Qué pensamientos surgen en mi mente? Mi responsabilidad está en sentir y dejar ir toda ira, tristeza, resentimiento, dolor, frustración que aparezca. No esconder ningún resentimiento, no buscar ningún culpable, no justificar mi sentir por el comportamiento de otros. No siempre es fácil, pero mantener mis propios conflictos sin resolver, mis propios odios es alimentar el problema. Es el mismo tipo de “dolor” o de “inconsciencia” que lleva a alguien a estrellar un avión con pasajeros a bordo. Nuestra responsabilidad es formar parte de la solución, no del problema. Ser el espacio amoroso donde el dolor, la inconsciencia, el odio encuentran un espacio para sanarse. Abrazar el odio. Parece difícil, pero si el miedo es ausencia de amor, lo único que puede resolver cualquier conflicto es el amor. Y eso empieza siempre por nosotros mismos responsabilizándonos de nuestra propia experiencia y sanando nuestros propios miedos. <3

Como la naturaleza de nuestro Ser es despertar, cuando permitimos (profundamente) que todo sea lo que es, el material que tenemos reprimido en nuestra psique suele salir a la superficie. De hecho, muchos estudiantes espirituales utilizan inconscientemente sus técnicas de meditación para seguir reprimiendo determinado material. Aunque no se den cuenta, es lo que sucede. Cuando nos relajamos, cuando nos abrimos realmente y permitimos que las cosas sean como son, suele surgir determinado material reprimido, y eso nos coge por sorpresa. De repente puedes tener un acceso de ira, o de tristeza durante la meditación. Tal vez te pongas a llorar. Quizás te reencuentres con diversos recuerdos que vuelven a hacerse conscientes y a manifestarse.

Tal vez sientas dolores físicos cuando permites que todo se lo que es, la gente cuenta que suele experimentar dolor en diferentes partes del cuerpo. Cuando empezamos a relajarnos de verdad, lo que tenga que salir a la superficie saldrá. Como he dicho anteriormente, muchas personas espirituales utilizan sus técnicas espirituales, sin darse cuenta, para suprimir su inconsciente. Cuando dejamos de suprimirlo, el inconsciente comienza a surgir y se manifiesta.

¿Qué debemos hacer con el material inconsciente que sale a la superficie? Nada.

Simplemente dejar que se manifieste. No tenemos que analizarlo. En la mayoría de los casos, lo que surgen son conflictos que están pendientes de solucionar: emociones que nunca nos habíamos permitido sentir en su totalidad. Aparecen todas esas cosas, este material interno que no hemos resuelto anhela ser experimentado plenamente, no quiere quedarse relegado al inconsciente. Así que si nuestro material reprimido sale a la superficie, debemos permitirlo sin suprimir nada, sin analizarlo, debemos darnos la oportunidad de experimentar esas sensaciones en el cuerpo, en nuestro ser, y tenemos que dejar que se desplieguen naturalmente. Si lo haces así independientemente del tipo de dolor que sea (emocional, psíquico, físico, espiritual o de otro tipo) comprobarás que este material reprimido aparecerá. Si no desaparece estarás conservando algo de resistencia, o de rechazo, o de indulgencia, y es bueno que lo reconozcas, pues eso te dará la oportunidad de relajarte una vez más.

La Meditación Auténtica es el espacio donde todo se manifiesta, donde todo se ve. Y como tal, todo se relaja a si mismo. No siquiera lo relajamos nosotros. Se relaja solo.

~Adyashanti

A lo largo de mi proceso he tenido la suerte de encontrarme con “ayudas” que me aportaron luz en momentos de oscuridad. Una de las que recuerdo con más cariño es el libro: “El Proceso de la Presencia” de Michael Brown. Cuando todo ese vaivén emocional empezó a salir a la superficie, leer este libro me ayudó a ver todo el proceso desde otra perspectiva. Eso no impidió que no tuviese que sentir todo ese vaivén, y que siga, pero si me ayudó a soltar mucho del sufrimiento y la resistencia que suele acompañarlo. Es un libro que recomiendo una y otra vez. :)

En ese libro aparece una metáfora que ayuda a entender el porque cuando empezamos a mirar dentro, cuando nos relajamos y meditamos, al principio uno se siente mucho peor que antes.

Al iniciar el Proceso de la Presencia, lo que pretendemos es hacer emerger en nuestra conciencia esas emociones reprimidas de la infancia, así como el sistema de creencias negativas que aquellas engendraron. Y esto porque es ahora cuando se nos está enseñando a integrarlas y a neutralizar el efecto negativo que están teniendo en nuestra experiencia vital presente.

Una analogía que puede ilustrarnos bien este procedimiento sería una jarra en la que hubiera agua y aceite. El agua es el quién y el qué somos realmente, mientras que el aceite es la suma de nuestras experiencias desagradables físicas, mentales y emocionales. Vivir de manera reactiva, con una mentalidad de víctima o de vencedor, equivale a menear la jarra una y otra vez con la intención de provocar un cambio en nuestras circunstancias. Pero, con esto, lo único que conseguimos es que el aceite y el agua se mezclen hasta tal punto que resulte imposible saber qué es una cosa y qué es otra. Es decir, con nuestros interminables “haceres”, lo único que logramos es una mezcla turbia. El Proceso de la Presencia (o la Meditación) se ocupa del “no hacer”. Nos enseña a dejar la jarra en paz, de dejarla “ser”. Y eso hace que el aceite suba automáticamente a la superficie y se separe del agua. El aceite que sube son los recuerdos inconscientes de nuestra infancia y el sistema de creencias negativas que aquellos han engendrado, que emergen automáticamente hasta la superficie de nuestra experiencia vital cuando nos dedicamos a “no hacer”. En ese momento podemos extraer suavemente el aceite de nuestras emociones reprimidas de la superficie de nuestra experiencia vital. A medida que lo vamos haciendo, la jarra de nuestra vida se va vaciando poco a poco de aceite, en tanto que el agua, es decir, nuestra experiencia vital, se hace cada vez más clara. De esta manera empezamos a tomar conciencia de quiénes y qué somos, en lugar de dejarnos distraer interminablemente con las experiencias que hemos fabricado como reacción a nuestros malestares internos.

~Michael Brow, El Proceso de la Presencia

Si nuestra experiencia vital parece deteriorarse o sumirse en un malestar mayor o en una situación “extraña”, tenemos que recordarnos que esto está ocurriendo porque hemos iniciado el Proceso de la Presencia, porque estamos poniendo nuestra atención en nuestros bloqueos emocionales. Tenemos que recordarnos que esos indicadores externos de un incremento de turbulencias en nuestra experiencia vital son en realidad muy positivos. Puede parecer “el fin del mundo”. En cierto modo lo es: es el fin de nuestro mundo de falsedad y ficción. Pero ese mundo tiene que disolverse para que podamos experimentar nuestra presencia interior. Así pues, mientras pasamos por estas experiencias desagradables, hemos de tener paciencia y hemos de ser compasivos con nosotros mismos. Michael Brown, El Proceso de la Presencia.

En mi blog, Abre Tus Alas, compartí esta sencilla meditación para ayudar a “purgar” todo esos bloqueos emocionales:

“Habla con tu cuerpo, puedes preguntarle ¿hay alguna energía que necesita moverse en este momento? Permite que tu atención se mueva hacia cualquier parte de tu cuerpo. Puede ser un cosquilleo, una presión, una punzada, algo llamará tu atención físicamente. Con la atención en ese lugar del cuerpo y en tu respiración di: “tienes permiso para moverte, para fluir, este es un espacio seguro, confiable.” Continúa respirando y prestando toda la atención a tu cuerpo. La molestia o sensación inicial puede aumentar, disminuir, desaparecer y cambiar hacia otra parte del cuerpo. Respira y sigue el movimiento de la energía hacia cualquier parte del cuerpo que llame tu atención y continúa diciendo: “este es un espacio seguro, puedes continuar tu movimiento.” Mantente realizando el ejercicio hasta que sientas que el movimiento de la energía se completó. ~Verónica Hernández Simeonoff

Para cerrar la entrada de hoy quiero compartir un vídeo del autor de la fotografía que acompaña este texto: Gregory Colbert. Si tenéis oportunidad no dejéis de ver sus fotos. E incluso podéis utilizar alguna, como la que acompaña este texto como ejercicio de meditación. Observa la fotografía y dejar que ella te lleve hasta ese espacio de silencio interior donde no hacen falta las palabras. <3

¡Feliz semana! ¡Sed felices! :) <3

***Recordaros que hacemos sesiones de liberación emocional, de liberación del cuerpo-dolor, también en los niños y adolescentes y que estos suelen reaccionar muy bien a esta herramienta.

***Recordaros que en abril seguiremos de momento con nuestras promociones: Promoción Año Nuevo de Bienestar Emocional y Promoción de Liberación de El Muro del Corazón.

Read Full Post »

Older Posts »

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 1.006 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: