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Archive for the ‘Emociones Atrapadas’ Category

the-break-up-pic1Película: Separados (2006)

Si has leído el libro de las Nueve Revelaciones estarás familiarizado con el término de “dramas de control“. Para todos aquellos que no lo hayan leído aún os lo recomiendo como lectura de este verano. En esta entrada intentaré explicar qué son los “dramas de control” y como funcionan en las interacciones con los demás.

La Cuarta Revelación nos dice que los seres humanos competimos por la energía. Lo hacemos de manera inconsciente en nuestros encuentros. Si observamos nuestras interacciones y las de los demás, podemos tomar conciencia de esta competencia y empezar a entender el origen del conflicto humano. Al ser más conscientes también nos damos cuenta de que la energía que conseguimos de esta manera no dura mucho. Enseguida se agota y tenemos que ir a por más en un círculo del que solo conseguimos salir cuando identificamos el drama en el que estamos involucrados. La verdadera energía surge de nosotros, de nuestra conexión con la Fuente Universal (puedes darle el nombre con el que más cómodo te sientas). No necesitamos obtenerla de otra persona.

Este intercambio de energía se está produciendo constantemente pero en la mayoría de las ocasiones no somos conscientes hasta que esta baja o aumenta perceptiblemente.

¿Qué son los “dramas de control”?

Los “dramas de control” son los mecanismos que aprendimos en nuestra infancia, fruto de la interacción con nuestros padres, para adquirir energía y obtener de esta forma la apreciación, la atención, el apoyo o el reconocimiento de los demás.

En el Manuscrito se habla de cuatro clasificaciones principales. Algunas personas utilizan más de una en sus interacciones con los demás, pero la mayoría de nosotros tenemos un “drama” predominante que tendemos a repetir. Es esa forma de actuar que más beneficios nos reportó en nuestra infancia con los miembros de nuestra familia.

Clasificación de los dramas de control

1.- El Intimidador

Los “Intimidadoreslogran que todos les presten atención a base de gritos, amenazas, a través de la fuerza física o los insultos. Utilizan la intimidación y el miedo como formas de obtener lo que quieren. Suelen estar en el escenario, no les gusta ocultarse o pasar desapercibidos. En el fondo les gusta que la gente les tema y mostrar de esta manera su “superioridad”.

Son básicamente “egocéntricos” y su comportamiento puede ir desde dar órdenes a los demás, hablar constantemente, ser autoritarios, inflexibles y sarcásticos, a ser violentos. Son quizás los que están más alejados de la energía Universal. Inicialmente atraen a los demás con su aura de poder y seguridad.

En la interacción con los demás, cada drama crea una dinámica energética contraria llamada “drama correspondiente“. Por ejemplo: los “Intimidadores“, suelen atraer a “Pobres de Mi ó Víctimas” sobre las que ejercer su poder. Al sentir que el “Intimidador” les roba la energía, el “Pobre de mi” trata de frenar el intercambio amenazador asumiendo una actitud impotente y/o aduladora. El “Pobre de Mi” pretende de esta forma que el “Intimidador” se sienta culpable para así frenar su ataque al recuperar el flujo de energía. La otra posibilidad de “drama correspondiente” es el “Contra-Intimidador“. Si la actitud de “Pobre de Mi” no surge efecto, o en caso de tratarse de una persona agresiva también, surge este tipo de interacción en la que se responde al “Intimidador” con la misma moneda.

Si uno de tus padres era “Intimidador“, es muy probable que hayas adoptado la actitud de “Pobre de Mi” ó “Contra-Intimidador” como tu “drama” predominante.

2.- El Interrogador

Los interrogadores no son tan amenazadores como los Intimidadores desde el punto de vista físico pero pueden socavar tu autoestima a base de críticas y sarcasmo. Buscan hacer sentir mal a los demás fijándose y haciendo notar sus errores o cuestionando todo lo que propongas. Si tú dices blanco, ellos dirán negro. Pero si tú cambias y dices negro, ellos dirán blanco. Al hacer esfuerzos para probar tu valía y responderles, más energía les estarás enviando. Es muy probable que todo lo que digas sea utilizado en su contra a la mínima oportunidad. Uno se siente constantemente cuestionado en presencia de un Interrogador y que no está a la altura.

Su comportamiento puede ir de ser cínicos, escépticos, sarcásticos, perfeccionistas a ser manipuladores. Inicialmente atraen a los demás por su ingenio, su lógica infalible y su intelecto.

Como padres, los Interrogadores generan hijos “Distantes” o “Misteriosos” y a veces “Pobre de Mi”. Los “Distantes” no quieren tener que responder y se encierran en un mutismo que acaba aislándoles, para no permitir que su energía sea absorbida.

3.- El Distante o Misterioso

Las personas “Distantes” están atrapadas en su mundo interior de miedos, dudas y en su propia lucha interior. A menudo se muestran solitarios, mantienen las distancias por miedo a ser juzgados y cuestionados como lo fueron de pequeños por sus padres “Interrogadores”. Piensan que tienen que hacerlo todo solos y les cuesta pedir ayuda. Necesitan “mucho espacio” y a menudo evitan los compromisos. De pequeños no los dejaron satisfacer su necesidad de independencia o no los reconocieron por su propia identidad.

Con tendencia a caer en el lado “Pobre de Mi”, no son conscientes de que su propio aislamiento e indiferencia puede ser la causa de que no tengan lo que quieren (pareja, dinero, amor, autoestima), o de su sensación de estancamiento y confusión.

Su comportamiento va de no mostrar interés, permanecer inaccesibles, no estar nunca disponibles, no cooperar, no necesitar a nadie a rechazar y ser escurridizos.

Suelen utilizar la indiferencia para protegerse y cortar así su energía con frases como: “Soy diferente”, “Nadie me entiende”, “Mejor sólo que mal acompañado”, “No necesito a nadie”…Las oportunidades se les escapan mientras lo analizan todo. Cuando surge un conflicto, simplemente desaparecen sin dar más explicaciones. Inicialmente atraen gracias a su personalidad misteriosa e inaccesible.

Los padres Distantes suelen generar hijos Interrogadores, pero también pueden entrar en “dramas” con los Intimidadores y los Pobres de Mi.

4.- El Pobre de Mi o Víctima

Los Pobres de Mi consideran que no tienen poder para llevar su vida de forma activa y atraen la atención a través de la pena, la culpa o la inseguridad. Pueden mostrarse distantes al igual que los Misteriosos pero mientras que estos desaparecen sin dejar huella, los Pobres de Mi se aseguran de que el silencio no pase desapercibido.

Suelen mostrarse pesimistas, no mirar a los ojos al hablar, suspirar, hablar constantemente de sus dramas y problemas y mostrarse débiles y sin fuerzas para atraer la atención de los demás. Una de sus frases favoritas es “Si yo pudiera…”.

Los Pobres de Mi seducen inicialmente por su vulnerabilidad y su necesidad de ayuda. Sin embargo, no les interesan realmente las soluciones y no quieren cambiar porque entonces perderían su fuente de energía que está en sus “problemas”, “dolores”, “enfermedades”. Pueden mostrarse aduladores, resaltando tus cualidades frente a las suyas para seguir perpetuando su imagen de Víctima. Les cuesta poner límites con los demás y en ocasiones se meten donde no les llaman empeñados en resolver problemas que no son de su incumbencia.

Mantienen su postura de víctimas atrayendo gente que los intimida.

El primer paso para romper con este círculo vicioso es tomar conciencia de cual es el “drama de control” que aprendiste de pequeño. ¿Te vuelves impaciente, enojado, intimidas o dominas a otros? (Intimidadores) ¿Te quejas siempre y te concentras en sus problemas esperando que los demás vengas a salvarte? (Pobre de Mi) ¿Los interrogas, les haces reproches u hostigas? (Interrogador) ¿Mantienes las distancias, te muestras hermético y evitas mostrarte por miedo a que te juzguen? (Distante)

Observa que tipos de personas atraes en tu vida y que juego de control mantienes con ellos. :) ;)

Fuente: Blog Vivir en la Luz

La fotografía que acompaña a este texto pertenece a la película: Separados, donde podrás obervar el funcionamiento de los “dramas de control” en las relaciones y sus consecuencias.

Y para terminar os dejo la película basada en el libro de “Las Nueve Revelaciones“. Espero que os guste. <3 :)

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¡Feliz semana! ¡Sed felices! :) <3

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Este artículo lo escribí hace ya unos años cuando empezaba con esta herramienta de liberación emocional y debido a varias preguntas que me han hecho a raíz de la última entrada de este blog lo vuelvo a compartir. Espero que os aporte claridad a la hora de entender como las emociones atrapadas actúan en nuestras relaciones con nosotros mismos y con los demás. :)

Ya lo he comentado en varias ocasiones pero debido a que me lo siguen preguntando lo repito, lo prioritario en la mayoría de las personas es liberar el Muro del Corazón, salvo que al testar salga otra cosa. Todos tenemos mínimo un Muro del Corazón y es habitual que más de uno. En todos los casos yo testo lo que sería prioritario para ti en este momento. :) <3

Una de las áreas en las que las emociones atrapadas tienen más impacto es en la relación con nosotros mismos y con los demás. Otro día analizaremos la relación con nosotros mismos, hoy vamos a ver como esas formas de energía “atascada” pueden influir en cómo nos relacionamos con los demás.

Una metáfora sobre las emociones

Imagínate la siguiente situación. Te acaban de presentar a alguien. En una primera impresión parece una persona alegre, simpática. Siempre es bueno conocer a alguien nuevo con el que poder pasar un buen rato, piensas. En ese momento imagínate que de tu corazón empieza a salir un sentimiento de “interés” en forma de mariposa. Esa persona ha conseguido despertar tu interés y eso ha generado una emoción en ti que sale en forma de energía.

Para la metáfora le daremos a esa energía la forma de una mariposa. La mariposa sale de tu corazón y empieza a avanzar, pero de pronto se encuentra con una niebla más o menos densa. Se adentra en esa niebla, toda confiada, y empieza a transformarse. Esa niebla son tus emociones atrapadas. Imagínate que tienes una emoción, probablemente más de una, de “desconfianza”. A medida que la mariposa empieza a atravesar la niebla, se transforma. Va perdiendo parte de sus bonitos colores. Cuando consigue salir, ya transformada, tu mente empieza a decirte cosas como: seguro que no es de fiar, seguro que es tan encantador con todas, de hecho apenas le conozco… ¿Te suena familiar?

La mariposa ha seguido avanzando y se encuentra con otra niebla, esta vez más densa y espesa. Pongamos por caso que se trata de una emoción de “inseguridad”. Cuando se adentra empieza a hacerse más pequeña y en tu mente puede que empieces a pensar: de que hablaré con él, no tengo conversación, hay gente más interesante en esta fiesta que yo….

La mariposa sigue avanzando pero ahora además de haber perdido parte de sus colores, también ha disminuido de tamaño. Pero sigue avanzando y se encuentra con un muro. Ese muro del corazón está constituido de múltiples emociones atrapadas que hemos ido acopiando fruto de nuestras experiencias pasadas. Lo creamos para protegernos, quizás alguien nos hizo daño y decidimos que nunca nadie más lo haría y creamos esa especie de protección. La mariposa se encuentra el muro y no puede atravesarlo. Le gustaría seguir avanzando pero no tiene ni la fuerza ni el coraje de hacerlo. Y muere.

En ese momento nosotros pensamos que seguramente esa persona no merezca la pena. En el fondo no se está tan mal sólo. Ya lo dice el dicho piensas: “más vale sólo que mal acompañado”. Vuelves a casa pero no te sientes bien. La muerte de esa mariposa te ha dejado un poso de tristeza que tarda en irse.

En algunas ocasiones esa mariposa tiene que atravesar nieblas tan densas y oscuras que al salir se ha convertido en una gárgola. Entonces podemos ser crueles, iracundos, celosos, etc.

Emociones Atrapadas

“El corazón del hombre es un instrumento musical, contiene una música grandiosa. Dormida, pero está allí, esperando el momento apropiado para ser interpretada, expresada, cantada, danzada. Y es a través del amor que el momento llega.” Rumi

Las emociones atrapadas actúan como un muro o una niebla que nos aísla de los demás. Toman el control sobre lo que pensamos y sobre como actuamos. Condicionan nuestros actos y nuestra manera de relacionarnos. Puede que pienses que nos protegen pero en el fondo nos aíslan, nos hacen comportarnos lejos de nuestra esencia que es AMOR. Nos mantienen encerrados en una caja. ¿Y a quien le gustaría vivir en una caja?

Cuando empecé a trabajar con esta técnica descubrí muchos de los mecanismos que utilizaba en las relaciones con los demás y cuál era la causa de ese comportamiento. Y también descubrí que no somos así, crueles, solitarios, inseguros, sino que nos comportamos de esta forma como fruto de esas emociones que tenemos atascadas.

~~ Iciar Piera <3

Para terminar hoy una convocatoria de meditación de Deepak Chopra por la compasión: El sábado 11 de julio te invito a unirte a Deepak Chopra, Gabrielle Bernstein, Ismael Cala, Trevor Hall y a miles de personas alrededor del mundo en una meditación global en línea gratuita con una intención: cambiar la creciente marea de desconexión y, a través de la renovación de la empatía y el amor, volver a conectar con lo que realmente importa.

Te invito a meditar conmigo y ser el cambio que deseas ver en el mundo.

Regístrate en este evento increíble en: https://choprameditacion.com/gm?acode=lared_esp ‪#‎YoSoyCompasión‬

¡Feliz fin de semana! ¡Sed felices! :) <3

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el mundo dentro de tí

El Mundo existe debido a Ti; tú lo creas, eres su creador. Cada ser crea un mundo alrededor de sí mismo, el cual depende de su mente. La mente puede que sea una ilusión, pero es creativa; crea sueños. Y depende de ti si creas un cielo o un infierno.

Aunque dejes este mundo no te será posible abandonarlo. Donde sea que vayas volverás a crear el mismo mundo, porque el mundo brota constantemente de ti, como las hojas brotan del árbol.

Vosotros no vivís en el mismo mundo, no podéis porque vuestras mentes no son iguales. Tú puedes estar viviendo en el infierno y el que está justo a tu lado puede estar viviendo en el cielo; ¿acaso crees que vivís en el mismo mundo? ¿Cómo vais a vivir en el mismo mundo si vuestras mentes son diferentes?

Así que lo primero que hay que entender es que no se puede abandonar el mundo a no ser que la mente desaparezca. Ambos están relacionados, dependen el uno del otro, forman un círculo vicioso. Si la mente está ahí… Y una mente es siempre una mente particular. Cuando la mente deja de ser una mente particular, cuando se convierte en Mente con mayúscula, ya no es una mente, se convierte en consciencia. Una mente es siempre una mente particular y desprende un aroma particular a su alrededor, que es el mundo.

La mente crea el mundo, luego el mundo crea a la mente y la ayuda a permanecer como tal. Este es el círculo vicioso. Pero el origen está en la mente; el mundo es sólo una consecuencia. La mente es substancial; el mundo es sólo su sombra. Y uno no puede deshacerse de su sombra, pero es lo que toda la gente trata de hacer. 

Si esta mujer no encaja contigo, tú piensas que otra encajará. Tratas de cambiar el mundo, pero tú sigues siendo el mismo. Convertirás a la próxima mujer en una replica exacta de la anterior. Volverás a crear, porque la mujer será solo una pantalla.

Y te sorprenderás: la gente que se ha casado muchas veces tiene una experiencia realmente extraña. Una persona que se ha casado diez veces reconoce el hecho de que: “¿Cómo es que siempre me ocurre lo mismo? ¿Cómo es que en un mundo tan enorme siempre me encuentro con el mismo tipo de mujer? ¡Parece imposible hasta por casualidad!, ¡una y otra vez!”

El problema no es la mujer, el problema es la mente. La mente vuelve a ser atraída por el mismo tipo de mujer, y otra vez crea la misma relación; se vuelve a encontrar con el mismo lío y el mismo infierno (podéis leer sobre la liberación de programas o patrones de comportamiento que llevamos a cabo en las sesiones de liberación emocional en esta entrada).

Y lo mismo ocurre con todo lo que haces. ¿Crees que serías más feliz si vivieras en un palacio? ¡Te equivocas! ¿Quien es el que va a vivir en el palacio? Serás tú quien viva allí. Y si no eres capaz de ser feliz en una cabaña, tampoco serás capaz de ser feliz en un palacio. ¿Quien va a vivir en el palacio? Los palacios no existen fuera de ti.

Si puedes ser feliz viviendo en una cabaña, podrás ser feliz viviendo en un palacio, porque quien crea el mundo a tu alrededor eres tú. De otra forma, al igual que te disgusta la cabaña, te disgustará el palacio; aún más, porque será más grande. Será un infierno, exactamente igual; con más decoración, pero un infierno decorado no es el cielo. Y aún si te meten a la fuerza en el cielo tratarás de encontrar una salida o allí mismo crearás tu infierno.

¿Por donde empezar la transformación? ¿Cómo cambiar?

Si miras, la primera mirada te dirá que cambies el mundo, porque es lo más obvio a tu alrededor. ¡Cámbialo! Y eso es lo que has estado haciendo durante vidas: cambiando constantemente el mundo, cambiando esto y lo de más allá, cambiando de casas, de cuerpos, de mujeres, de amigos; cambiando, pero sin darte cuenta nunca del hecho de que sigues igual, ¿cómo vas a cambiar el mundo así?

A eso se debe que se haya creado una falsa tradición de renunciación en todo el mundo. Deja tu hogar y vete a un monasterio. Huye de lo mundano y vete a los Himalayas. ¡Huye del mundo! Es muy fácil irse a los Himalayas, pero ¿cómo vas a huir de ti mismo? Allí volverás a crear el mismo mundo; exactamente el mismo. Puede que esta vez sea en miniatura, puede que no sea a tan gran escala, pero volverás a hacer lo mismo. Tú eres el mismo, ¿cómo vas a hacer algo diferente?

Una comprensión más profunda revela que, cuando cambie la mente, cambiará el mundo. Entonces, estés donde estés se te revelará un mundo diferente. Profundiza, y entonces entiendes que si quieres vivir realmente sin el mundo a tu alrededor…Porque por muy maravilloso que sea el mundo, tarde o temprano se volverá aburrido y te cansarás de él. Aunque estés en el mismo cielo añorarás el infierno, porque la mente necesita cambiar. No puede vivir en lo eterno, no puede vivir en lo que no cambia, porque la mente siempre añora una nueva curiosidad, alguna sensación nueva, alguna excitación nueva. La mente no puede parar el tiempo y habitar en lo atemporal. Es por eso que la mente no puede vivir en el ahora, en el aquí, porque el ahora no forma parte del tiempo; no cambia nunca, es eterno. Es sencillamente tal como es. Allí no ocurre nada. Está vacío.

La mente no puede vivir en el eterno ahora. La mente quiere cambios, espera y espera contra toda esperanza. La situación en si es desesperada, pero la mente sigue esperando…

***Texto extraído de “El libro de la Nada” de Osho.

Ya que el texto de hoy es sobre un libro de Osho me gustaría compartir con vosotros esta meditación que a mí particularmente me gusta mucho dada mi afición a mirar las nubes. ;) <3

Vuélvete como la claridad de un cielo sin nubes

Si meditas en un cielo despejado, sin nubes, sentirás súbitamente que la mente está despareciendo, que la mente se desvanece. Habrá espacios. Te darás cuenta súbitamente que es como si el firmamento azul también hubiera entrado dentro de ti. Habrá intervalos. Por algún tiempo los pensamientos se detendrán, como si el tráfico hubiera cesado y no hubiera ninguno moviéndose. Al comienzo esto sucederá solo por momentos, pero incluso esos momentos son transformadores. Poco a poco, la mente se ralentizará, y aparecerán espacios más amplios. No habrá pensamientos por varios minutos, no habrá nubes.

Meditar sobre el firmamento es hermoso. Tiéndete para que olvides la tierra. Tiéndete simplemente sobre la espalda en cualquier playa solitaria, sobre cualquier suelo y mira simplemente el firmamento, pero si es un firmamento despejado, sin nubes, interminable, ayudará. Y sólo al mirar, al fijar la vista en el firmamento, siente su claridad, la ausencia de nubes, la expansión sin límites y luego entra en esa claridad, hazte uno con ella. Siente como si te hubieras convertido en el firmamento, en el espacio.

Pero, ¿si no es verano que harás? Si el firmamento está nublado, nada claro, cierra los ojos y entra simplemente en el firmamento interior. Cierra los ojos simplemente y si ves algunos pensamientos, míralos simplemente como si fueran nubes flotando en el firmamento. Permanece atento al trasfondo, al firmamento y sé indiferente a los pensamientos.

Estamos muy ocupados con los pensamientos y nunca conscientes de los espacios. Un pensamiento pasa y, antes de que llegue otro hay un espacio; en ese espacio está el firmamento. Entonces, cuando no hay pensamientos, ¿qué hay allí?. El vacío está allí. Por tanto, si el firmamento está nublado – no es tiempo de verano y el firmamento no está claro- cierra los ojos, enfoca tu mente en el trasfondo, en el firmamento interior donde los pensamientos van y vienen. No pongas mucha atención a los pensamientos; pon atención al espacio por el que se mueven. Entonces el firmamento de verano se produce interiormente.

***Texto extraído de “El libro de los secretos” de Osho.

Y para terminar una película que tengo ganas de ver. Trata de las emociones y de su influencia sobre nosotros. Si titula “Inside Out” y es de dibujos animados. Os dejo con el trailer. :) :)

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¡Feliz semana! ¡Sed felices! :) <3

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Dicen que el AMOR mueve el mundo y me gustaría pensar que así es. También dicen que nuestra “esencia” es AMOR aunque no siempre elegimos comportarnos desde ahí fruto de los miedos e inseguridades que hemos ido apilando a lo largo de nuestra existencia.

Cuando empecé a realizar el trabajo de El Código de la Emoción lo que más me llamó la atención fue el término “Muro del Corazón”. A pesar de que era un concepto nuevo para mi, al leerlo sentí que ese era el origen de muchos de los comportamientos que tenía y que observaba en los demás. Si nuestra esencia es AMOR, ¿cómo podíamos habernos separado tanto de ella?

“El corazón es el núcleo de tu existencia, el núcleo de quien eres realmente”

Quien más, quien menos en su vida ha experimentado situaciones de miedo, tensión, abandono o incertidumbre que han ido colocando ladrillos en nuestro muro del corazón. Nos protegemos para que no nos hagan daño y no nos damos cuenta de que los perjudicados somos nosotros. Vestimos corazas que nos dan sensación de seguridad pero con las que realmente nos asfixiamos. Nuestras “armaduras” nos pesan y al igual que pasaba en las cruzadas donde los guerreros llegaban a morirse literalmente dentro de ellas, mantenerlas nos va restando poco a poco la vida y la alegría.

Hay un video que os recomiendo que habla sobre el poder de la vulnerabilidad y la necesidad que todos tenemos de abrir nuestro corazón y dejar caer nuestras máscaras. Sólo eso nos permitirá volver a vivir y sentir, conectándonos con los demás desde nuestra esencia de amor, en lugar de sobrevivir aislados o separados los unos de los otros. Podéis ver el video en mi blog: Vivir en la Luz.

A través de mi trabajo con El Código de la Emoción he podido constatar que todos tenemos al menos un muro del corazón. Algunos, como es mi caso, más de uno.  Se que puede parecer que estamos más seguros detrás de ellos sobretodo si hemos vivido situaciones traumáticas, pero no es verdad. Si así fuera seríamos felices, pero sólo hay que observar las caras de las personas con las que nos cruzamos en nuestro día a día para saber que no es verdad. Nos necesitamos los unos a los otros. Nadie es una isla. Y ese aislamiento se puede pagar muy caro.

¿Conoces el David de Miguel Angel? Yo he tenido la inmensa suerte de verlo en directo y te puedo asegurar que su perfección te deja sin aliento. Cuando le preguntaban a Miguel Angel como había podido hacer esa estatua con tal precisión siempre contestaba lo mismos: “El David ya estaba en el bloque de mármol, yo lo único que hice fue quitar lo que sobraba”. ¡Genial!

“La vida es el regalo que Dios nos hace. La forma en que vivas tu vida, es el regalo que le haces a Dios” Miguel Angel Buonarotti

Todos somos ese David, esa perfección ya está en nosotros. Lo único que tenemos que hacer, con la misma paciencia de un escultor, es ir quitando todo lo que nos sobra. Eliminando capas al igual que una cebolla hasta llegar al núcleo,  nuestro “corazón”.

Cuando alguien me pregunta por donde empezar este trabajo suelo recomendarles empezar liberando el Muro del Corazón ya que en la mayoría de las personas suele ser lo prioritario.

Ahora puedes beneficiarte de esta promoción especial para liberar el Muro del Corazón (uno por persona) a un precio que no querrás perderte (puedes ver los precios en la sección sesiones de esta web). Esta oferta está restringida a un único muro del corazón por persona, aunque en caso de tener más de uno se lo indicaría a la persona. La liberación sería a distancia vía mail. Es decir, la oferta no aplica para sesiones telefónicas. Las sesiones se llevarían a cabo de forma semanal, una cada semana, hasta liberar el muro. El precio aplica a todo el muro independientemente de las sesiones que necesites para liberarlo. La liberación del Muro del Corazón precisa normalmente de un mínimo de 4-5 sesiones para su total liberación, en ocasiones más, depende de la carga emocional de la persona.

También se liberan los Muros del Corazón de niños y adolescentes ya que en ocasiones el Muro del Corazón se presenta desde muy temprana edad. Podéis ver un testimonio en esta entrada: Dos testimonios y una nominación.

En las sesiones vía mail, una vez hecha la liberación te enviaría un correo con la lista de las emociones atrapadas que se hayan liberado y la información de cada una de ellas que tu subconsciente nos haya facilitado.

Para ver más información sobre lo que significa tener un “muro del corazón” y lo que puede conseguirse al liberarlo, te remito al libro del Dr. Bradley que podrás descargarte en este mismo blog de forma GRATUITA.

Si estás interesado en eliminar como decía Miguel Angel lo que te sobra para conectar con tu propia esencia, sólo tienes que escribirme un mail a la dirección que aparece en esta página: ipieracode(arroba)gmail.com

¡Libera el pasado para vivir el presente y construir tu futuro!

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Este año volvemos a alargar el verano con la Promoción de Bienestar Emocional que muchos ya conocéis. :)

Para todas aquellas personas que ya han probado esta herramienta y para los que quieren iniciarse en este trabajo tan sencillo y efectivo, vamos a empezar este nuevo curso limpiando y liberando viejos bloqueos emocionales. ;)

Esta es la promoción:

¡PAGAS 2 SESIONES VÍA MAIL Y TE REGALO OTRAS DOS! :o

Voy a explicarte las condiciones por si fuese de tu interés:

En esta promoción pagas dos sesiones vía mail y te llevas de regalo otras 2 sesiones GRATIS, por lo que ¡las sesiones te salen a mitad de precio! La promoción es sólo válida para sesiones vía mail, NO aplica a sesiones telefónicas. La diferencia con respecto a las sesiones telefónicas es que en las sesiones vía mail no hay que fijar cita, yo libero las emociones que tu subconsciente me permita y una vez terminada la sesión te hago llegar la lista de lo liberado con algunas recomendaciones para los días posteriores a la misma.

Cada cliente puede apuntarse a tantas promociones como desee, no hay límite. De momento esta promoción estará disponible durante el mes de junio y julio, en septiembre quizás cambien las condiciones.

La efectividad de las sesiones vía mail es la misma que la de las sesiones telefónicas y no requiere por tu parte de ninguna preparación previa.

Las sesiones pueden ser para ti o puedes regalarlas a las personas que desees. En este último caso lo único que necesito es el consentimiento de la otra persona para poder llevar a cabo la sesión. Puedes también compartirlas con algún amigo/a y de esta forma compartir también los gastos de la promoción (en este caso el pago debería ser único por el importe total de la promoción).

Si quieres conocer el precio de esta promoción, tienes alguna duda sobre la misma o si estás interesado en reservar tu plaza puedes escribirme un correo a : ipieracode(arroba)gmail.com (En el apartado sesiones podéis ver precios de esta promoción) (Por favor no escribáis pidiendo información en los comentarios de esta entrada sino a través del correo electrónico que os propongo, de esta forma os aseguráis que os contesto. Gracias)

Si conoces a alguien a quien esta información le pudiese beneficiar por favor no dudes en compartirla con ellos. ¡Compartir el Código de la Emoción es compartir Bienestar! :)

Espero que esta promoción os haya resultado interesante. Os doy las gracias por vuestra fidelidad a este espacio y por vuestro interés en esta herramienta. <3

Y nos despedimos con una canción de una banda sonora que me encanta. La película se titula “Begin Again” y si no la has visto te la recomiendo.

*** Esta promoción no aplica a la liberación de El Muro del Corazón que tiene su promoción específica que está disponible en estos momentos. Si estás interesado en liberar el Muro del Corazón házmelo saber y te mando toda la información: promoción de El Muro del Corazón

Un abrazo enorme,

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Hoy terminamos con la última entrada basada en el libro, Las cinco heridas que nos impiden ser uno mismo, de Lise Bourbeau. Y ¡ya tenemos a la ganadora de la Beca de Bienestar Emocional de junio!, Digna. ¡Enhorabuena! :) ;)

Antes de meternos de lleno en esta última herida me gustaría comentar varias cosas. Todo lo que comparto en este blog es con la idea de que nos ayude en nuestro caminar aportándonos claridad y liberación. Me explico, estas cinco heridas son la visión de Lise, no es que sean una verdad absoluta. Y todo puede verse siempre desde dos perspectivas. La perspectiva del ego, miedo, y la perspectiva del Espíritu, amor. Desde la perspectiva del miedo, todo puede ser utilizado para hacernos creer que somos pequeños, algo frágil, herido. Algo que tiene que mejorar, sanar y perfeccionarse. Desde esta perspectiva nos embarcamos en una búsqueda que nos lleva a la extenuación, a la desesperación, la impotencia y la frustración dado que estamos intentando resolver un problema que NO EXISTE (no somos el ego). Desde la perspectiva del ego, todo puede interpretarse como “¡algo más que tengo que sanar!” y por lo tanto, ¡cuanto falta!, ¿cuando se acaba esto? La perspectiva del Espíritu es muy diferente. Es sus manos todo nos sirve para comprendernos y comprender a los demás y por lo tanto para amarnos y amar a los demás. Todos nuestros denominados “problemas” no son más que una falta de amor, no porque el amor no esté presente, sino porque no somos conscientes de él al mantenerlo oculto por miedo. Esta perspectiva siempre nos aporta liberación, claridad y paz. El Espíritu te lleva de la mano a darte cuenta de que en el fondo no se trata de resolver un problema detrás de otro, sino que abandonar la creencia en los problemas al mirar a toda situación que se presenta en tu vida a través de los ojos de la comprensión, del amor. Esta perspectiva te lleva a aceptar la sanación en este instante al deshacer la creencia en el tiempo lineal, que es la fuente de creer que estamos en un proceso. Todo lo que sanamos es una memoria, es pasado, y el pasado ya pasó. Como dice el Curso de Milagros: “El pasado ya pasó, no me puede afectar“. Luego sanar no es más que darse cuenta de que lo que creíamos real, nuestros problemas, no lo son. Que la mente en conflicto que cree en los problemas no somos nosotros, es un programa que no nos puede afectar salvo que nosotros le demos permiso a través de nuestro deseo y atención. No somos nuestras heridas emocionales, nunca hemos perdido nuestra inocencia. Pero tenemos que mirar al “error” a la cara para darnos cuenta de que en el fondo no es más que una invención de nuestra mente que cree en el conflicto, en la separación, en el pecado y en la muerte. He querido mostrar eso en las imágenes que acompañan a estos artículos. En todos ellos aparecen unas alas para recordarnos que nunca hemos perdido nuestras alas, que simplemente no somos conscientes de ellas, pero que están ahí esperando a que les demos la bienvenida y las abramos para ser libres. Así que si esta información te aporta paz, ¡estupendo!, sino simplemente déjala ir. Hay miles de libros y de teorías, incluso que se contradicen unas a las otras. Tu mejor maestro es tu maestro interior y él te guiará a encontrar aquello que te aporte luz, sanación y paz. Confía en tu sabiduría interna. <3

Dicho esto, que me enrollo que no veas ;), vamos con el última herida según Lise: Injusticia, cuya máscara es rígido.

La persona que sufre de injusticia es, por consiguiente, la que no se siente apreciada o respetada en su justo valor o que cree no recibir lo que se merece. También se puede sufrir de injusticia cuando se recibe más de lo que se cree merecer. En consecuencia, la herida de injusticia puede ser causada al pensar que tenemos más cosas materiales que otros, o por el contrario, que no hemos recibido lo suficiente.

Esta herida despierta en el momento en que se desarrolla la individualidad del niño; es decir, entre los tres y los cinco años de edad, cuando el pequeño toma conciencia de que es un ser individual y una entidad completamente aparte, con sus diferencias.

Al niño le parece injusto no poder integrar bien su individualidad y no poder expresarse y ser él mismo; vive esta herida sobre todo, con su progenitor del mismo sexo. Sufre frialdad de este progenitor; en otras palabras, padece la incapacidad de éste de sentir y expresarse. En la mayor parte de los casos, este progenitor sufre la misma herida de injusticia, la cual tal vez no experimente de la misma forma o en las mismas circunstancias que su hijo, pero existe y el niño la percibe.

El alma que elige venir a la Tierra para curar la herida de injusticia selecciona padres que le ayudarán a restablecer contacto con esta herida. Uno de ellos la tendrá también, aún cuando pueda suceder que ambos la posean. La reacción ante la injusticia consiste en deslindarse de lo que se siente con la idea de protegerse. La máscara que crea el niño para protegerse en este caso es la rigidez; aún cuando la persona corte de tajo con sus sentimientos, esto no significa que no sienta nada. Por el contrario, las personas rígidas son muy sensibles, pero desarrollan la capacidad de no sentir esa sensibilidad y de no mostrarla a los demás. Se engañan creyendo que nada puede tocarlos. Es por ello que parecen frías e insensibles.

De los cinco tipos de caracteres, los rígidos son los más propensos a cruzarse de brazos para bloquear la región del plexo solar con la intención de no sentir. Otra forma de no sentir es vistiéndose de negro. Al huidizo también le gusta vestirse de negro, pero debido a una razón diferente: la de querer desaparecer. Las personas que tienen la herida de rechazo y la de injusticia por lo general sólo tienen ropa negra o muy oscura.

El rígido procura la justicia y la exactitud a toda costa. Quien sufre la injusticia es más propenso a sentir envidia de quienes tienen más y de quienes, según él, no lo merecen. También puede ser que esté convencido de que los demás lo envidian porque él tiene más. Los celos, que son diferentes de la envidia, son muy comunes porque teme ser abandonado, mientras que el controlador los siente por temor a ser traicionado.

La máscara de rigidez se caracteriza por un cuerpo erecto, rígido y lo más perfecto posible. Puede engordar, pero su cuerpo continúa estando bien proporcionado. Cabe señalar que el rígido es quien más temor tiene a subir de peso y hará todo lo posible para no engordar.

Desde pequeño, el rígido advierte que se le aprecia más por lo que hace que por lo que es. Aunque no siempre sea así en realidad, está convencido de ello. Por esto le gusta ser la estrella y comienza arreglárselas por sí mismo rápidamente. Hace todo para evitar tener problemas, y aun cuando está en un lío, prefiere decir que no está para evitar el sufrimiento que esto le provoca. Es muy optimista, por lo general demasiado optimista. Cree que al decir: “¡No tengo ningún problema!”, las situaciones problemáticas se solucionarán de inmediato. Además, hace lo posible por solucionarlas por sí mismo. No pide ayuda más que como último recurso.

Cuando se enfrenta a decepciones o a sucesos imprevistos, continúa diciendo “¡No pasa nada!”. Logra ocultar tan bien lo que siente que aparenta ser imperturbable.

Al igual que el controlador, el rígido con frecuencia tiene problemas de falta de tiempo, pero por motivos distintos. Al rígido le falta tiempo por pretender que todo sea perfecto, mientras que en el caso del controlador, esta falta obedece a que está demasiado ocupado entreteniéndose en los asuntos de los demás. Al rígido tampoco le gusta retrasarse, pero a veces llegará tarde porque invierte mucho tiempo en prepararse.

Cuando el rígido está convencido de tener razón ante la autoridad o ante alguien que se cree autoridad en la materia, se justifica hasta que se le dé la razón. Aborrece la autoridad, pues aprendió de pequeño que dicha autoridad siempre tenía la razón. Cuando los demás parecen dudar de él y le hacen muchas preguntas acerca de una situación, lo percibirá como un interrogatorio y lo sentirá como una injusticia, aunque sepa ser honrado y justo.

El mérito es importante para el rígido. Para él, merecer es obtener una recompensa por una buena actuación. Si recibe mucho sin haber trabajado demasiado, no cree merecerlo y se las ingenia para perderlo. Los que son extremadamente rígidos se organizan incluso para no recibir nada, pues según su criterio, deben ser extraordinarios para merecer una recompensa.

Utiliza con frecuencia las palabras “siempre”, “nunca” y “muy”. Para el rígido, todo suele ser muy bueno, muy bien, muy especial…

Cuando el rígido se encuentra emocionado prefiere no mostrarlo, pero es posible reconocerlo por el tono de su voz, que se torna seca y tensa. Quizá se ría para ocultar su sensibilidad y sus emociones. Puede reírse fácilmente sin motivo, por cosas que a los demás no les parecen graciosas.

Cuando se pregunta a un rígido como está, sistemáticamente responde: “¡Súper bien!”. Su respuesta es rápida, ya que no se toma tiempo para sentir.

El temor a equivocarse es muy fuerte en el rígido. Durante mis talleres, sólo las personas rígidas me preguntan: “¿Hice bien el ejercicio?”. Más que averiguar lo que sienten o lo que aprendieron sobre sí mismas al realizar el ejercicio, les interesa principalmente saber si lo hicieron bien. También he observado que cuando hablo de un comportamiento o de una actitud que el rígido ve en sí mismo como un defecto nuevo, es decir, como algo que considera incorrecto, me interrumpirá incluso antes de que termine para preguntar: “¿Y qué se hace al respecto?”. Desea adquirir habilidades para ser perfecto lo más pronto posible. Si no es perfecto, deberá controlarse para no incurrir en el defecto que acaba de descubrir.

He observado en la persona que porta la máscara de rígido la tendencia a enrojecer fácilmente cuando se relata algo que juzga como incorrecto. Al igual que los huidizos, estas personas son las que tienen más problemas cutáneos.

Este temor a equivocarse hace que la persona rígida se coloque a menudo en situaciones en las que debe tomar decisiones. A causa de su temor a tomar la decisión incorrecta, el rígido, por lo general, duda de sí mismo después de haber tomado la determinación, preguntándose si sus decisiones son las mejores o las más justas para sí mismo.

Las personas rígidas son muy exigentes consigo mismas en gran parte de los ámbitos que conforman su vida. Tienen una capacidad enorme para controlarse a sí mismos, así como para imponerse tareas.

Un paciente me relató un día que su padre le repetía sin cesar: “No tienes ningún derecho, sólo obligaciones”. Esta frase permaneció anclada en él desde muy pequeño, y reconocía que le era muy difícil desprenderse de ella. Nunca se permite pararse, divertirse ni descansar. Se siente obligado a estar siempre haciendo algo; de esta forma, cumple con su deber. El rígido se siente culpable si no hace nada mientras alguien trabaja. Esto le parece injusto.

El rígido no solo tiene dificultades para respetar sus límites sino, sobretodo, para conocerlos. Como no se toma el tiempo para sentir si lo que hizo responde o no a una necesidad, lo hace en exceso y únicamente se detiene cuando revienta.

Al rígido también le resulta difícil distinguir entre “rigidez” y “disciplina”. La siguiente es mi definición preferida de “rigidez”: la persona rígida olvida sus necesidades y se enfoca en el recurso que le permitirá satisfacer esa necesidad. La persona “disciplinada” encuentra un medio para satisfacer su necesidad, sin perderla de vita.

A menudo el rígido sufre tensión emocional porque impone la perfección en todo. El controlador también sufre en gran medida, pero por un motivo diferente: desea tener éxito, desea evitar el fracaso a toda costa por temor a la imagen que dará a los demás y también por temor a afectar su reputación.

La persona que lleva la máscara del rígido rara vez se enferma. De cualquier manera, aun cuando sienta dolor en alguna parte, comenzará a percibirlo hasta que su estado se agrave, ya es muy dura con su cuerpo.

La ira, sobretodo consigo mismo, es la emoción más común en el rígido. Cuando monta en cólera, su primera reacción es atacar aun cuando la ira sea consigo mismo. En realidad, está enfadado consigo mismo por no haber observado acertadamente una circunstancia o por no haber actuado bien, por ejemplo.

El rígido es también el tipo de persona para quien es difícil dejarse amar y demostrar amor. Por lo general, piensa demasiado tarde lo que debería haber dicho o las muestras de afecto que debería haber dado a quien amaba. Pasa entonces por ser una persona fría y no afectuosa.

Al ser tan sensible, el rígido evita que otros lo toquen psicológicamente, y esto puede provocarle problemas cutáneos. La persona que tiene problemas cutáneos se avergüenza principalmente de lo que los demás pueden ver o pensar de ella.

La comparación es otro recurso que suele utilizar el rígido para ser injusto consigo mismo. Tiende a compararse con quienes considera mejores que él, y sobre todo más perfectos que él. Es muy común que de pequeño, el rígido se sienta comparado con sus hermanos o amigos o compañeros de escuela.

La frialdad es el mayor temor del rígido. Les es tan difícil aceptar su propia frialdad como la de otros, y hace todo lo posible por mostrarse cálido. Cree, además, que es afectuoso y no se percata realmente de que los demás lo pueden considerar insensible y frío. Tampoco advierte que evita tener contacto con su sensibilidad para no mostrar su vulnerabilidad. No puede aceptar su frialdad porque sería admitir que es desalmado, lo que puede significar injusto. Por ello es tan importante para el rígido escuchar que es bueno; es decir, bueno en lo que hace y lleno de bondad.

En su vida sexual, el rígido por lo general tiene dificultades para abandonarse y sentir placer. Le resulta difícil expresar toda la ternura que siente. Sin embargo, es el que físicamente tiene la apariencia más sensual. La mujer rígida se crea con facilidad un ideal de relación sexual que no es realista. Cuando decide entregarse, con frecuencia se siente decepcionada porque la situación real no corresponde con su ideal. A la persona rígida le resulta difícil comprometerse por su temor a equivocarse en la elección de compañero. Este temor al compromiso es diferente al del controlador, quien teme a la separación, a tener  que deshacer el compromiso.

La persona rígida tiene varios tabúes en el plano sexual, ya que el bien y el mal también dirigen su vida en este aspecto.

En el plano de la alimentación, el rígido prefiere los alimentos salados a los dulces. También le gusta todo lo crujiente. De los cinco tipos, es el primero que sin duda decidirá ser vegetariano.

Las siguientes son las enfermedades que puede atraer la persona que porta la máscara de rígido:

  • Siente la rigidez en su cuerpo a modo de tensión en la parte superior de la espalda o en le cuello, así como en las articulaciones (tobillos, rodillas, caderas, codos, muñecas). A los rígidos les gusta hacer crujir los huesos de los dedos.
  • El agotamiento por exceso de trabajo.
  • Enfermedades terminadas en “itis”, como tendiditis, bursitis, artritis. Toda enfermedad que termina en “itis” indica ira reprimida, muy común en los rígidos.
  • También es propenso a tortícolis debido a su dificultad para ver todos los aspectos de la situación que considera injusta.
  • Problemas de estreñimiento y hemorroides, por su dificultad para ceder, y por el control en el que vive.
  • Calambres que se manifiestan cuando una persona se retrae o se inhibe por miedo.
  • Su dificultad para sentir placer puede producirle problemas de circulación sanguínea y varices.
  • Suele tener la piel seca.
  • Es posible que tenga espinillas en el rostro cuando teme equivocarse o no estar a la altura de sus propias expectativas.
  • La psoriasis es común en las personas rígidas, pues atraen este problema para no estar demasiado bien o no ser demasiado felices, lo cual sería injusto en relación con los demás. Es notable que los brotes de psoriasis suelen presentarse durante las vacaciones o en momentos en que todo marcha bien en su vida.
  • Las alteraciones del hígado son frecuentes debido a su ira contenida.
  • El nerviosismo es común, aun cuando la mayor parte del tiempo pueden controlarlo para que no sea visible al exterior.
  • Es muy usual que el rígido sufra insomnios, sobre todo el que no descansa sino cuando todo está terminado y perfecto. Piensa tanto en lo que tiene que hacer que se despierta y no recupera el sueño.
  • También tiene problemas de vista debido a su dificultad para darse cuenta de que ha tomado la decisión equivocada o que quizá su percepción sobre alguna situación no sea la correcta. Prefiere no ver nada de lo que considera incorrecto para no sufrir. Utiliza con frecuencia la expresión: “¡No está claro!”.

La máscara de rígido suele ocultar la herida de rechazo.

Si te ves en la herida de injusticia, es importante recordar que el progenitor de tu mismo sexo la tuvo, y probablemente aún la tiene con el progenitor de su mismo sexo.

Recuerda que la razón principal de cualquier herida se deriva de la incapacidad de perdonar lo que nos hacemos a nosotros mismos o lo que hemos hecho sufrir a otros. Nos es difícil perdonarnos, pues en general no tenemos conciencia de nuestros reproches. Cuanto más profunda sea la herida de injusticia, más significará que eres injusto contigo mismo al exigirte demasiado, al no saber cuáles son tus límites y al no darte placer con la frecuencia necesaria.

Reprochamos a los demás lo que no nos hacemos a nosotros mismos y no queremos ver. Esta es la razón por la que atraemos a nuestro alrededor a personas que nos muestran lo que hacemos a otros o lo que nos hacemos a nosotros mismos.

Las conductas propias del rígido son dictadas por el temor a revivir la herida de injusticia.

Si identificas esta herida en otras personas que conoces, no debes intentar cambiarlas. Utiliza lo que has aprendido para ser más compasivo con ellas y comprender mejor sus reacciones.

Características de la herida de injusticia

Surgimiento de la herida: entre los cuatro y los seis años de edad. Debe ser la estrella y perfecto. Bloqueo de individualidad.

Máscara: Rígido.

Progenitor: del mismo sexo.

Cuerpo: erguido, rígido y lo más perfecto posible. Bien proporcionado. Movimientos rígidos. Piel clara. Mandíbula firme. Cuello tieso. Erguido, con orgullo.

Ojos: mirada brillante y viva. Ojos claros.

Vocabulario: “no hay problema”, “no pasa nada”, “siempre”, “nunca”, “muy bueno”, “muy bien”, “muy especial”, “justamente”, “exactamente”, “¿estás de acuerdo?”.

Carácter: perfeccionista. Envidioso. Se desvincula de sus sentimientos. Cruza los brazos. Actúa para destacar y ser perfecto. Demasiado optimista. Vivaz, dinámico. Se justifica. Dificultad para pedir ayuda. Puede reír para ocultar su sensibilidad. Tono de voz seco y tenso. No admite tener problemas. Dudas. Se compara con el mejor y el peor. Dificultad para recibir. Considera injusto recibir menos y más injusto aún recibir más que los otros. Dificultad para sentir placer sin sentirse culpable. No respeta sus límites y se exige mucho. Se controla. Le gusta el orden. Rara vez se enferma, es duro con su cuerpo. Explosivo. Frío. Le es difícil mostrar su afecto. Apariencia sensual.

Mayor temor: la frialdad.

Alimentación: prefiere los alimentos salados. Le gusta lo crujiente. Se controla para no engordar. Se justifica cuando pierde el control.

Enfermedades posibles: agotamiento, anorgasmia (mujeres), eyaculación precoz o impotencia (hombres). Enfermedades que terminan en “itis”: tendiditis, bursitis, artritis. Tortícolis, estreñimiento, hemorroides, calambres, circulación, hígado, problemas de piel, nerviosismo, vista deficiente.

*** Fuente: Las cinco heridas que nos impiden ser nosotros mismosLise Bourbeau

Durante todo el tiempo que he estado escribiendo esta entrada una película ha venido una y otra vez a mi mente así que terminamos con esta recomendación. La película se titula, Un pedacito de Cielo y nos habla del miedo a sentir, del miedo al amor. Os dejo con el trailer. Si alguien tiene alguna película que refleje esta herida que me lo haga saber. Gracias :) <3

***Recordaros que hacemos sesiones de liberación emocional, de liberación del cuerpo-dolor, también en los niños y adolescentes y que estos suelen reaccionar muy bien a esta herramienta.

***Recordaros que en junio seguiremos de momento con nuestras promociones: Promoción Año Nuevo de Bienestar Emocional y Promoción de Liberación de El Muro del Corazón

¡Feliz semana! ¡Sed felices! :) <3

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Empezamos nuevo mes y volvemos a conceder una nueva Beca de Bienestar Emocional entre todas las personas que la hayan solicitado. El mes pasado la agraciada fue Amanda, y el próximo lunes habrá una nueva persona beneficiada.

Continuamos con las cinco heridas que nos impide ser nosotros mismos, en este caso la cuarta: Traición, cuya máscara es Control.

Es posible traicionar a alguien o sufrir una traición de distintas maneras. Según el diccionario, una de las acepciones de traicionar es: “Violar la fidelidad a alguien o a una causa, abandonar o denunciar a alguien”. El término más importante que se relaciona con la traición es el de fidelidad, que es lo contrario a la traición. Ser fiel es cumplir compromisos, ser leal y devoto. Se puede confiar en la persona fiel, pero cuando se pierde la confianza, se sufre traición.

Esta herida surge entre los dos y los cuatro años de edad, cuando se desarrolla la energía sexual y aparece el llamado complejo de Edipo. Esta herida se vive con el progenitor del sexo opuesto. El alma que desea sanarla es atraída al progenitor con el que tendrá una fuerte conexión de amor y una atracción mutua e intensa; de ahí que también padecerá un profundo complejo de Edipo.

He observado que las personas que han sido objeto de traición no resolvieron su complejo de Edipo cuando eran pequeños. Esto significa que su apego al progenitor del sexo opuesto es demasiado grande, lo cual más adelante afectará a sus relaciones sexuales y afectivas. Estas personas tienden a comparar sin cesar a su pareja con el progenitor del sexo opuesto o se crean numerosas expectativas de su pareja para compensar así lo que no recibieron de ese progenitor.

El alma que se encarna con la finalidad de sanar la herida de traición elige a padres que ejercen la seducción con el hijo y que, por lo general, se centran en sí mismos. Con este tipo de progenitor, el niño es inducido a sentir que sus padres lo necesitan, y desea sobretodo que el del sexo opuesto se sienta bien. Intenta por cualquier medio ser especial para éste último.

El niño se siente traicionado por el padre del sexo opuesto cada vez que éste no cumple una promesa o cuando traiciona su confianza. Esta traición la experimenta, sobre todo, en el plano amoroso.

Cuando el niño comienza a vivir experiencias de traición se crea una máscara para protegerse, al igual que hace en el caso de las demás heridas. Esta máscara es la del controlador. El tipo de control que ejerce el controlador es motivado por la misma razón que el control que ejerce el masoquista, quien toma las riendas de la situación para no sentir vergüenza o para no avergonzar a los otros. El controlador que ahora nos ocupa desarrolla esta conducta para asegurarse de que mantendrá sus compromisos, para ser fiel y responsable o para garantizar que los demás mantengan sus respectivos compromisos.

El controlador desarrolla un cuerpo que exhibe fuerza, poder y parece decir: “Yo soy responsable, pueden confiar en mí.” Las personas que portan la máscara de control ocupan su lugar, al tiempo que su aspecto físico es fundamental para ellos. Con frecuencia emanan un “mírenme”.

La mirada del controlador es intensa y seductora. Cuando mira a una persona tiene el don de hacerla sentir especial e importante.

En cuanto al comportamiento y las actitudes interiores del controlador, destaca la fuerza como característica común a todos aquellos que tienen la herida de traición. Como les es difícil aceptar cualquier forma de traición, proveniente de ellos mismos o del los demás, hacen todo lo que está en su mano por ser personas responsables, fuertes, especiales e importantes. El controlador satisface así su ego, que no desea ver cuántas veces a la semana se traiciona a sí mismo o traiciona a otros sin percatarse de ello la mayor parte de las veces, porque traicionar es tan inaceptable que no desea admitir que puede hacerlo. Si es consciente haber traicionado a alguien al no cumplir una promesa se justifica con todo tipo de excusas e incluso puede llegar a recurrir a la mentira para evitar la verdad.

No olvides que cada una de nuestras heridas está presente para recordarnos que si los otros nos han hecho sufrir es porque nosotros les hemos hecho a ellos lo mismo o nos lo hemos hecho a nosotros mismos. Esto es algo que el ego no puede comprender ni aceptar. Si te reconoces en la máscara de controlador y sientes cierta resistencia al leer estas líneas, es tu ego el que se resiste, y no tu corazón.

De las cinco heridas, el controlador es el que se crea mayores expectativas en quienes lo rodean porque suele prevenir todo para controlarlo. Mencioné en el capítulo anterior que el dependiente también se crea muchas expectativas en los demás. Sin embargo, sus expectativas se relacionan con su necesidad de recibir ayuda y apoyo a causa de su herida de abandono, lo que le permite sentirse importante. En el caso del controlador, en cambio, sus expectativas tienen la finalidad de comprobar si hace bien lo que debe hacer, ya que eso le da confianza. Además, es muy hábil para adivinar las expectativas de los otros. Con frecuencia puede decir o responder algo en función de los deseos de otros aunque ello no suponga realmente que tenga la intención de hacer lo que acaba de decir.

El controlador tiene una personalidad fuerte. Afirma lo que cree con fuerza y espera que los demás acepten lo que él piensa. Se forma rápidamente una opinión sobre alguien o algo y está convencido de tener la razón; da su opinión de manera categórica y desea a toda costa convencer a los demás. Utiliza con frecuencia la expresión: ¿Me entiendes?, para asegurarse que se ha dado a entender bien. Cree que cuando alguien más lo entiende, significa que está de acuerdo con él, lo que por desgracia no siempre es el caso.

La persona controladora se las ingenia para no participar en situaciones conflictivas o en las que no tendrá el control. El controlador es rápido en sus actos. Comprende o desea comprender rápidamente y le resulta difícil tratar con las personas que se toman demasiado tiempo para explicar o narrar algo. No obstante, si alguien se atreve a darle el mismo tratamiento a él, dirá enérgicamente: “¡Permíteme terminar, no he acabado de hablar!”.

Es una persona talentosa y actúa rápidamente, por lo que muestra poca paciencia con las personas más lentas. Cuando algo no marcha a la velocidad que desea, y sobre todo cuando le molesta cualquier imprevisto, el controlador se enfurece. También le gusta ser el primero en acabar, sobre todo en cualquier tipo de competición. Acabar pronto es más importante que hacer bien las cosas.

Cuando las cosas no funcionan según sus expectativas, es fácil que se vuelva agresivo aunque no parezca estarlo, ya que en realidad aparenta ser alguien seguro de sí mismo, fuerte y una persona que no permite que la pisoteen. De los cinco caracteres, el controlador es el que tiene más altibajos en su estado de ánimo. Un minuto será todo amor y atención, y al siguiente montará en cólera por lo más mínimo. Las personas que le rodean no saben a qué atenerse, y los demás suelen vivir este tipo de actitud como si fuera una traición.

Por ello el controlador debe trabajar su paciencia y tolerancia, sobre todo cuando ocurren situaciones que le impiden hacer las cosas a su modo y de acuerdo a sus expectativas.

El controlador tiende a “adelantarse”, es decir, a intentar prever todo para mañana. Su actividad mental es muy intensa. Cuanto más profunda sea la herida, más deseará tener el control y prever el porvenir, sobre todo para evitar sufrir la traición. El principal inconveniente de esta actitud es que este tipo de persona quiere que todo suceda tal como lo previó, pues son muchas sus expectativas con respecto al futuro. Esta actitud también le impide vivir adecuadamente el momento presente.

El controlador llega temprano para garantizar que tendrá control sobre todo. Se impacienta si termina un trabajo con retraso o cuando alguien le promete un trabajo y lo entrega tarde. Esta dificultad le viene principalmente con las personas del sexo opuesto, con las cuales se enerva más rápidamente que con los demás.

Le es difícil delegar una tarea y depositar su confianza en otros. Tiende a verificar continuamente se si está realizando según sus expectativas. Es más exigente con quienes le rodean que consigo mismo. Sin embargo, confía con mayor facilidad en las personas de su mismo sexo y supervisa y controla adicionalmente a las del sexo opuesto. Cabe recordar que la herida de traición se despierta en él cada vez que tiene frente a sí a alguien que no cumple con sus compromisos.

El controlador, que se considera muy trabajador y responsable, tiene problemas con la pereza. Detesta que no confíen en él, pues se considera tan responsable y talentoso que supone que los demás deberían hacerlo siempre. Sin embargo, no se percata de cuán difícil le resulta a él confiar en los demás. Les resulta difícil fiarse de cualquiera, ya que temen que la confianza o las confidencias se utilicen algún día en su contra. Debe realmente tener confianza en la persona para que ésta llegue a ser su confidente. Sin embargo, es el primero en decir a los demás lo que le han confiado, aunque justificará que tuvo un buen motivo para hacerlo.

Le gusta añadir su punto a lo que los demás dicen o hacen. Por lo general, le gusta decir la última palabra.

Se ocupa mucho de los asuntos de los demás. Como es rápido en ver todo lo que sucede a su alrededor y se considera más fuerte que el resto de la gente, se hace cargo de todo fácilmente. Cree que debe ayudar a los demás a organizar sus vidas, sin percatarse de que actúa así para controlar. Al ocuparse de los otros, puede controlar lo que desean hacer, así como y cuando hacerlo. Cuando el controlador se hace cargo de los problemas de los ajenos, siente que los demás son más débiles que él; ésta es una forma disfrazada de mostrar sus propia debilidad. Cuando una persona no cree realmente en su propia fuerza, hace todo lo posible por intentar demostrarla a los demás.

El controlador, además, es muy sensible, pero ésta sensibilidad no parece ser considerable, ya que está demasiado ocupado en demostrar su fuerza. El ego del controlador se altera fácilmente cuando alguien lo reprende por lo que hace, pues le disgusta sentirse observado, sobre todo, por otro controlador. Le resulta difícil tratar con personas autoritarias, pues cree que quieren controlarlo. Se justifica y siempre tiene un buen motivo para hacer las cosas a su modo. Rara vez admite sus temores y prefiere no hablar de sus debilidades. Quiere hacer las cosas a su manera, pero para que los otros lo reconozcan, lo feliciten y, sobretodo , para que comenten lo bien que lo hace.

No quiere mostrar su vulnerabilidad por temor a que alguien la aproveche y lo controle. Prefiere mostrarse valiente, audaz y fuerte en la mayoría de las ocasiones.

Por lo general no actúa sino a su antojo. Dice a los demás lo que desean escuchar pero no se percata de ello y acaba por hacer las cosas según su voluntad.

Cuando alguien intenta convencer al controlador de una idea nueva, es muy fácil que su reacción sea de escepticismo. Lo más difícil para él es que lo pillen por sorpresa sin haber tenido tiempo para prepararse. Al no estar preparado, corre el riesgo de no tener el control, y en consecuencia, de ser controlado.

El controlador también es rápido para considerar hipócritas a los demás debido a su gran desconfianza. Sin embargo, debido a su comportamiento manipulador, con frecuencia se diría que él es el hipócrita. Por ejemplo, cuando las cosas no marchan como él quiere, monta en cólera y habla a espaldas de la persona correspondiente sin percatarse de que en ese momento es él el hipócrita.

Al controlador le aterroriza que le mientan. Si embargo, él mismo miente con frecuencia, aunque para él lo que dice no son mentiras.

La reputación del controlador es muy importante. Cuando alguien hace o dice algo que pueda afectar a la buena reputación que intenta mantener, se siente insultado o monta en cólera porque lo vive como una gran traición. Cuando habla de si mismo no se revela del todo, sino sólo lo que le da una buena reputación.

A las personas controladoras no les gusta encontrarse en situaciones en las que no pueden dar respuesta a una pregunta. Es por ello que a la mayoría les interesa el conocimiento, así como aprender sobre diversos temas. Les resulta muy difícil confesar que no saben algo.

El controlador también le teme a los compromisos, lo que proviene de un miedo aún más profundo: el miedo a la ruptura de un compromiso. Él cree que no cumplir con su palabra y deshacer un compromiso es sinónimo de traición, y por tanto se siente obligado a cumplir con lo que ha prometido, mientras que si asume demasiados compromisos, se sentirá aprisionado. Antes de tener que deshacer el compromiso, prefiere no comprometerse.

“Muchas personas que tiene la herida de traición han sufrido porque el progenitor sel sexo opuesto no cumplía sus compromisos según sus expectativas infantiles de un progenitor ideal.”

Mencioné antes que el controlador no confía fácilmente. Sin embargo, tendrá más confianza si no hay interés sexual de por medio. Es muy seductor, pero cuanto más profunda sea la herida, más preferirá que los del sexo opuesto sean amigos más que amantes. Se siente más en confianza como amigo y utiliza la seducción para manipular a los otros, lo que por lo general le da buenos resultados. Es especialista en encontrar cualquier medio para seducir. Cuando hablo de seducir, no me refiero necesariamente a la seducción sexual, ya que el controlador utiliza la seducción en todos los ámbitos de la vida.

El mayor temor del controlador es la disociación en todas sus formas. Para este tipo de persona es sumamente difícil separarse de su pareja, lo que ve como una disociación y representa una derrota inmensa. La separación le recuerda que no tuvo control sobre la relación. Sin embargo, parece que los controladores son los que más se separan y viven rupturas. Si temen comprometerse es porque también temen la separación. Este temor les induce a atraer relaciones amorosas en las que el otro no tiene intención de comprometerse.

De acuerdo con mis observaciones, la herida de abandono, en la mayoría de los controladores, se desarrolló antes que la de traición. Los que deciden desde muy pequeños no ver o no aceptar su lado dependiente (su herida de abandono), desarrollan la fuerza necesaria para ocultar su herida de abandono, y en ese momento comienza a crear una máscara de controlador. Si se mira bien a esta persona, se verá la máscara de dependiente en sus ojos (ojos tristes o caídos), en su boca caída o en algunas partes del cuerpo encorvadas o que carecen de tono muscular.

En algunas personas, la herida de abandono predomina sobre la traición, mientras que en otras ocurre lo contrario y la máscara de controlador es la que sobresale.

Ahora, de acuerdo a mis observaciones, he comprobado que una persona puede sufrir abandono sin padecer necesariamente traición, pero que la que sufre traición también sufre abandono.

La negación es otro gran temor para el controlador, ya que para él recibir una negativa significa ser traicionado. Sin embargo, no se da cuenta del número de veces en que niega a los demás y los elimina de su vida. Por ejemplo, no da otra oportunidad a quienes han perdido su confianza, y con frecuencia no querrá siquiera dirigirlas la palabra. Cuando monta en cólera y, sobretodo, si las cosas no marchan de acuerdo a sus expectativas, fácilmente puede dar la espalda a alguien en plena conversación o dejarlo hablando solo en una llamada telefónica. Cuántas veces he oído decir a personas controladoras: “Ya no quiero saber nada de…”. No se percata de que con esa actitud, niega a los demás.

Como el controlador es seductor, su vida sexual por lo general no suele ser satisfactoria más que en respuesta a la seducción. Esta es la razón por la que al controlador le gusta enamorarse; es decir, el aspecto apasionado de la relación. Cuando la pasión comienza a extinguirse, busca un medio para que la idea de finalizar la relación provenga del otro, y así no se le acusará de traición.

La mujer controladora con frecuencia tiene la impresión de que los hombres la engañan y, por consiguiente, se encuentra a la defensiva.

En lo que se refiere a la alimentación, el controlador tiende a comer rápido porque no tiene tiempo que perder. Puede llegar incluso a olvidarse si está muy inmerso en alguna tarea importante. De los cinco tipos de caracteres, es el que adereza y sala sus alimentos.

Las enfermedades más comunes en el controlador son:

  • Agorafobia, temor a la locura.
  • Enfermedades de control o flexibilidad, como las relacionadas con articulaciones, principalmente rodillas.
  • Es el más propenso a enfermedades de pérdida de control de determinadas partes del cuerpo, como hemorragias, impotencia sexual, diarrea…
  • Problemas en el sistema digestivo, sobretodo el hígado y estómago.

Es importante que te percates de que el progenitor del sexo opuesto con el que vives esta herida probablemente vivió y vive aún la misma herida que tú con su propio progenitor del sexo opuesto.

Recuerda que la causa principal de una herida se deriva de nuestra incapacidad de perdonar lo que nos hacemos a nosotros mismos o lo que hacemos sufrir a otros. Nos es difícil perdonarnos ya que, por lo general, no tenemos conciencia de lo que nos reprochamos. Cuanto más profunda sea la herida de traición, más significará que traicionas a los demás o que te traicionas de ti mismo al no confiar o no cumplir contigo mismo tus propias promesas.

Reprochamos a los demás lo que nos hacemos a nosotros mismos y no queremos ver. Esta es la razón por la que atraemos a nuestro alrededor a personas que nos demuestran lo que hacemos a otros o lo que nos hacemos a nosotros mismos.

La vergüenza es otro recurso para adquirir conciencia de que nos traicionamos a nosotros mismos o a otras personas. De hecho, vivimos un sentimiento de vergüenza cuando queremos ocultarnos u ocultar un comportamiento.

La actitud propia del que controla es dictada por el temor a revivir la herida de traición.

Si identificas esta herida en otras personas que conoces, no intentes cambiarlas. Utiliza lo que aprendas aquí para ser más compasivo con ellas y para comprender mejor las actitudes ante las que reaccionan.

Características de la herida de traición

Surgimiento de la herida: entre los dos y los cuatro años de vida. Pérdida de confianza o expectativas no satisfechas en la conexión amor=amor sexual. Manipulación.

Máscara: controladora.

Progenitor: del sexo opuesto.

Cuerpo: muestra fuerza y poder. En el varón, los hombros son más anchos que las caderas. En la mujer, las caderas son más amplias y fuertes que los hombros. Pecho y/o vientre abombados.

Ojos: mirada intensa y seductora; ojos que ven todo rápidamente.

Vocabulario: “disociado”, “separado”, “¿me entiendes?”, “soy capaz”, “deja que lo haga yo solo”, “lo sabía”, “confía en mí”, “no confío”.

Carácter: se cree muy responsable y fuerte. Intenta ser especial e importante. No cumple sus compromisos y sus promesas o para cumplirlos tiene que esforzarse. Miente fácilmente. Manipulador. Seductor. Tiene muchas expectativas. Estado de ánimo dispar. Está convencido de que siempre tiene la razón, intenta convencer a los demás de ello. Impaciente. Intolerante. Comprende y actúa rápidamente. Actúa como si fuera un actor para destacar. Comediante. Difícilmente confía en otros. No muestra su vulnerabilidad. Escéptico. Difícilmente deshace compromisos.

Mayor temor: la disociación, la separación, la negación.

Alimentación: buen apetito, come rápido, añade sal y especias a las comidas. Puede controlarse cuando está ocupado, pero en otras ocasiones lo pierde.

Enfermedades posibles: enfermedades de control y de pérdida de control, agorafobia, espasmofilia, sistema digestivo, males que terminan en “itis”, herpes bucal.

*** Las cinco heridas que impiden ser uno mismo, Lise Bourbeau

En esta ocasión no se me ha venido a la cabeza alguna película que trabaje esta herida. Si a alguien se le ocurre, que me lo haga saber.

Terminamos con un vídeo de samba de una cantante que ha sido un descubrimiento para mí, Stacey Kent. Empezamos con ritmo brasileño y una sonrisa la semana y el mes. :) ;)

¡Feliz semana! ¡Sed felices! :) <3

***Recordaros que hacemos sesiones de liberación emocional, de liberación del cuerpo-dolor, también en los niños y adolescentes y que estos suelen reaccionar muy bien a esta herramienta.

***Recordaros que en junio seguiremos de momento con nuestras promociones: Promoción Año Nuevo de Bienestar Emocional y Promoción de Liberación de El Muro del Corazón

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